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29. Criterios de distribución de órganos entre
las listas de espera
Los criterios son públicos, de condicionamiento médico
y consensuados. Buscan combinar los principios de beneficencia
y justicia. Beneficencia en el sentido de que el trasplante
permita controlar la enfermedad y proporcionar una adecuada
calidad de vida. Justicia en el sentido de dar a cada cual
según su derecho. Aquí interviene un factor
fundamental que es el tiempo de espera.
Para los trasplantes de riñón se exige compatibilidad
de grupo sanguíneo y máxima compatibilidad inmunológica.
Estas variables se ordenan en función del tiempo de
espera.
Para los trasplantes de hígado, corazón y pulmón
son criterios principales el grupo sanguíneo, el tamaño
del órgano y el tiempo de espera.
Una prueba cruzada inmediatamente antes del trasplante entre
linfocitos del donante y suero del receptor es obligatoria
en los trasplantes de riñón, de páncreas
y en receptores hiperinmunizados de cualquier órgano.
Finalmente, hay que considerar preferencias en base a criterios
de urgencia y receptores infantiles. Estas condiciones son
muy restrictivas habida cuenta de que el numero de órganos
es limitado y todos los que esperan tienen indicación
de trasplante.
30. Grupos de apoyo a las familias de donantes
Al igual que sucede con personas que se encuentran bruscamente
con alguna tragedia (accidentes, desapariciones, terremotos,
etc.) los familias de donantes podrían recibir ayuda
por profesionales psicólogos y por personas que han
pasado por experiencias parecidas. Estos grupos de ayuda han
demostrado ser eficaces en esos terribles momentos donde parece
que nada tiene solución y que todo ha acabado con la
vida que se fue.
Para ello podríamos pensar en actuaciones a dos niveles.
El primero podría ser el hospitalario. Familias de
donantes se encargarían del apoyo a familias de pacientes
neurológicamente muy graves durante el diagnóstico
de la muerte encefálica (estas pruebas diagnósticas
suelen durar como mínimo unas dos horas, salvo si hay
que hacer pruebas instrumentales que alargan el tiempo). La
experiencia de estas personas y la forma de relatar sus vivencias
podrían ser de utilidad si son aceptadas por ellos.
Otro ámbito de actuación sería en el
duelo inmediato. Los primeros días. Las primeras semanas
cuando todo se desmorona y no se encuentran razones para seguir
luchando en la vida. Estas familias que han pasado anteriormente
duelos parecidos pueden tener expresiones de consuelo y apoyo
que son más y mejor valoradas que las que proceden
de otros colectivos que se pueden ver como más institucionalizadas
y profesionalizadas.
En el primer escalón, el hospitalario ya hay experiencias
con asociaciones de pacientes y familias que han estado ingresados
en Unidades de Cuidados Intensivos (EXPAUMI), Málaga)
y que visitan a otros en parecidas circunstancias dándoles
información y apoyo al reflejar en ellos sus testimonios
y vivencias.
Es conocido que una de las barreras importantes para la donación
es el estado mental y de confusión de las familias
cuando tiene lugar la entrevista para hablar de donación.
Sería deseable que el momento para hablar de donación
estuviera lo más alejado posible de la información
del fallecimiento. Sin embargo, esto en ocasiones no es posible
ya que la muerte encefálica condiciona una hemodinámica
inestable que puede cambiar súbitamente y sobrevenir
una parada cardiaca que imposibilita la donación.
En este sentido, estamos valorando la posibilidad de fundar
algún tipo de asociación de familiares de donantes
que pudieran organizarse con criterios de autoayuda.
Fuente: Dr. Miguel Ángel de Frutos Sanz. Coordinador
de Trasplantes de Málaga.
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