Hispanus.com
España,
Saber más en :
En Internet

¿Quiere colaborar?
Envíenos Su Trabajo
Áreas del Conocimiento/Ciencia/Medicina/Artículos

Trasplante renal y calidad de vida

Los trasplantes de órganos que se han realizado en mayor número a lo largo de las dos últimas décadas han sido los de riñón que recientemente han alcanzado en España el número 10.000. Esto significa que el trasplante de riñón, al igual que el de otros órganos sólidos (hígado, corazón) y tejidos (médula ósea, córnea, hueso) ya no son un milagro buscado por médicos y enfermos, sino que son una realidad cotidiana que refleja el gran nivel alcanzado por la medicina y cirugía de nuestro país.


Los trasplantes, además de restablecer la salud y salvar la vida, aportan calidad y utilidad a la misma. La calidad de vida es un concepto en gran parte subjetivo y por ello difícilmente cuantificable. Cada civilización, cada época histórica, tiene diferentes necesidades básicas al lado de otras necesidades complementarias que, en conjunto, permiten situarnos en un contexto de bienestar y felicidad. La vida se puede mantener y prolongar bastante bien con el tratamiento de diálisis, pero la calidad de vida -libertad y salud plena- que proporciona un trasplante de riñón representa un cambio de tal magnitud, que resulta difícilmente comprensible para quienes tenemos la suerte de no conocer esa situación.


Por eso, cuando a un trasplantado de riñón le preguntan: ¿cómo te encuentras?, en muchas ocasiones intercala en su respuesta comparaciones con la situación en la que se encontraba en diálisis. Aquellos momentos de dolor, muchas veces sorprendidos todavía por la rapidez con que se desarrolló la enfermedad renal, de incertidumbre y esperanza mientras llegaba aquella llamada para acudir rápidamente a la operación tan deseada del trasplante.


Una de las múltiples diferencias entre la diálisis y el trasplante es que convierte a un "paciente pasivo" en una "persona activa", con un renovado entusiasmo por la libertad e independencia. Muchos trasplantados de riñón se vuelven más activos, más animosos, más agradecidos de vivir y parecen más sanos que gente que nunca ha tenido problemas de salud.


Calidad de vida y felicidad pueden ser equiparables. Si tuviéramos que elegir una de las distintas definiciones de felicidad nos quedaríamos con: "estado en el que no existe gran diferencia entre lo que uno quiere y lo que uno tiene". Es decir, que la vida transcurra tal como se desea. Simplemente eso, tener controlado el dolor y gozar de salud, tener un trabajo digno y remunerado que permita la independencia económica y poder compartir el amor de la familia. Por eso podríamos hablar de los tres pilares de la felicidad aceptados en nuestro entorno y que en el momento actual podrían ser compartidos por una mayoría: salud, dinero y amor.


Para los trasplantados de riñón que han vivido la situación de enfermedad crónica, la dependencia de un tratamiento riguroso con restricciones dietéticas, pasando sed, con la disciplina de los horarios de diálisis, el recuerdo de los calambres y mareos, la pérdida de tiempo por los repetidos traslados, una y otra vez cada semana, cada mes, cada año ..., la llegada del trasplante renal representa la situación ideal. Los trasplantados de riñón vuelven a disponer de una situación de salud y bienestar, lejos del dolor, de la privación física y psicológica que venían padeciendo desde meses o años. ¿Y qué hablar de su calidad de vida?. Los trasplantados de riñón son totalmente indistinguibles de cualquier otra persona sana. Esa valoración es para mí la más completa. Una calidad de vida igual a la de otros que nunca han sufrido la enfermedad.


Hay quien dice que el dinero no da la felicidad pero aplaca los nervios. Para otros, el dinero da la felicidad pero destroza los nervios. En cualquier caso, el dinero no asegura la felicidad, pero una mínima independencia económica permite asegurar una situación de bienestar o de felicidad adecuada. Los trasplantados de riñón a los que se les reintegra la salud con el trasplante, vuelven a estar físicamente capacitados para terminar los estudios y trabajar en el proyecto que siempre soñaron o poder continuar con el trabajo que a duras penas venían soportando en los difíciles momentos de la diálisis. Muchos pueden mantener en las duras condiciones del mercado de trabajo actual, una posición no muy distinta de la que son capaces otras personas no trasplantadas.


Y por último, el amor. Amor para poder sentirse útil a los demás, amor para que se pueda consolidar una estructura familiar que tenía alguna dificultad durante el tiempo de diálisis y, lo que es más llamativo, amor para que jóvenes parejas consigan un primer embarazo que pueda ampliar la unidad familiar. Para una mujer joven la ilusión por recibir un trasplante de riñón está proyectada no solo como medio para recuperar la salud, sino también para conseguir esa normalización de su vida afectiva que permita una plena vida familiar a través de su recuperada fertilidad.


Cuando los profesionales sanitarios dedicados a los trasplantes observan como éstos recuperan la salud y una buena calidad de vida, se sienten satisfechos y con más fuerzas para arrostrar las responsabilidades del control de los trasplantados y que obligan a mantener una gran tensión, compensada en parte, con los buenos resultados logrados con el trasplante.
Finalmente, por estas y otras razones, los trasplantados deberían llamar más intensamente la atención al público para que éste conozca mejor el éxito y los resultados conseguidos con las operaciones actuales de trasplante, que permiten una absoluta integración en la sociedad. Es preciso dar a conocer estos resultados que acaben con los escépticos e indecisos y para que, de una vez por todas, se manifiesten públicamente en vida a favor de la donación de órganos y en contra de su enterramiento y destrucción.


Todos los trasplantados deben asumir el compromiso de colaborar con la sociedad para que ésta tenga la mejor información posible y colabore de forma más eficaz en la donación de órganos, de forma tal que podamos casar mejor la oferta y la demanda de órganos para trasplante y que esta gran familia de trasplantados sea cada año más numerosa y goce de una larga y saludable vida.

 

Fuente: Dr. Miguel Ángel de Frutos Sanz. Coordinador de Trasplantes de Málaga.

 

Esta sección es provista por Portales y profesionales altamente especializados. Para colaborar enviando su trabajo solo tiene que rellenar este formulario y nosotros nos pondremos en contacto con usted.

Medicina [1] [2] [3] [4] [5] [6] [7] [8] [9] [10] [11] [12] [13] [14] [15] [16]
[17] [18] [19] [20] [21] [22] [23] [24] [25] [26] [27] [28] [29] [30] [31] [32] [33]
[34] [35] [36] [37] [38] [39] [40] [41] [42] [43] [44] [45] [46] [47] [48] [49] [50]
[51] [52] [53] [54] >> Siguiente

Recomendaciones
Libros de la semana
Novedades
Oportunidades
Más vendidos