Plan
Europeo de actuación sobre Alcohol : 2000-2005
Resumen
La Necesidad
de Acción en Europa
Plan Europeo Sobre Alcohol-Tercera
Fase
PREFACIO
El Plan Europeo de Actuación sobre Alcohol 2000-2005
fue ratificado en la cuadragésima novena sesión
del Comité Regional para Europa de la Organización
Mundial de la Salud, celebrada los días 13-17 de septiembre
de 1999 en Florencia, Italia. Dicho plan es el resultado de
discusiones mantenidas en el seno de la Oficina Regional y
de un largo proceso de intensa deliberación y consulta
con expertos de toda la Región y representantes de
los Estados Miembros. La cuarta reunión de los representantes
nacionales para el Plan Europeo de Actuación sobre
Alcohol (PEAA), celebrada en octubre de 1998 en Madrid, al
igual que la reunión de la Comisión Permanente
del Comité Regional, celebrada en abril de 1999 en
Copenhague, constituyeron aportaciones especialmente importantes.
Representantes nacionales para el PEAA fueron designados por
los Ministros de Sanidad para que coordinen con la Oficina
Regional los asuntos relacionados con la política sobre
alcohol. Todos ellos desempeñan papeles clave en sus
propios países en calidad de responsables de confeccionar
políticas y de asesores.
Como es de suponer, la evaluación de las fases previas
del PEAA ha sido asimismo importante en su formulación.
Se revisó la evidencia procedente de numerosas fuentes,
en particular las respuestas de los representantes nacionales
a un cuestionario destinado a valorar el impacto del PEAA
en sus países. El Plan hace referencia a esta evaluación.
Sin embargo, desde que se redactó el nuevo Plan, algunos
Estados Miembros han enviado información a la Oficina
Regional. El resumen general no ha sido modificado, pero la
Oficina Regional pone a disposición de quienes lo soliciten
un informe de toda la evaluación.
El Comité Regional ratificó unánimemente
el Plan de Actuación, pese a que se introdujeron algunos
comentarios importantes a tener en cuenta en su implantación.
El Plan de Actuación tiene por objeto reducir el daño
causado por el alcohol. No obstante, el consumo de alcohol
a nivel individual y de la comunidad no puede, ni debiera,
aislarse de otros factores, al menos del uso de otras sustancias
psicoactivas. Pese a que es necesario un estudio mucho más
extenso de las relaciones entre el consumo de diferentes sustancias
psicoactivas a nivel individual y de la comunidad, no cabe
duda de que tales relaciones juegan un papel importante en
la determinación del alcance de su consumo y daños
asociados. Tanto en los informes de su Comité de Expertos,
como en las resoluciones de la Asamblea Mundial de la Salud,
la OMS ha abogado siempre por un enfoque combinado que reduzca
el peligro resultante del consumo de alcohol, drogas y tabaco.
Si bien este principio no se repite explícitamente
en el texto, es importante tenerlo presente a la hora de ejecutar
el Plan.
Tal como demostró con claridad la evaluación
de las fases previas del PEAA, las oportunidades de que el
Plan se implante dependen en gran medida de los factores económicos,
sociales y culturales de los países y las comunidades.
Por esta razón, al reforzar la acción nacional
y prestar apoyo internacional al desarrollo de políticas
y programas armonizados con este Plan, es necesario tener
presente la utilidad de agrupar a aquellos países que
posean tradiciones geográficas, culturales y condiciones
económicas similares.
En términos globales, buena parte de la producción
de bebidas alcohólicas, así como el interés
comercial en las mismas, se concentran en los países
desarrollados de la Región Europea, cuyos niveles de
consumo y daño asociado son superiores al resto del
mundo. Sin embargo, a medida que otras partes del mundo se
desarrollan económicamente, también aumentan
los niveles de consumo de alcohol y el daño relacionado.
Por ejemplo, el consumo de alcohol se incrementó con
suma rapidez en Asia Oriental y Sudoriental desde la década
de los sesenta hasta muy recientemente. El Plan Europeo de
Actuación sobre Alcohol puede servir de modelo de acción
a otras regiones donde, hasta ahora, este tema no era urgente.
A esto se añaden otros aspectos globales de este Plan
de Actuación. A medida que triunfan los esfuerzos en
el campo del control del daño y el consumo de alcohol
en la región Europea, es posible que la industria y
el comercio se muestren cada vez más ansiosos de desarrollar
mercados en otras partes del mundo. En consecuencia, la necesidad
de fortalecer la acción global sobre el alcohol es
urgente. La OMS ha puesto en marcha planes enérgicos
al efecto.
A lo largo de la preparación de este Plan, las relaciones
con la industria han constituido una preocupación especial,
planteada repetidamente en la Comisión Permanente del
Comité Regional y en este último. El Plan contiene
algunas referencias al papel que desempeñan la industria
y el comercio. Por ejemplo, propone que la industria y el
sector de la hostelería desarrollen e implanten programas
destinados a reducir los problemas relacionados con el alcohol
en el entorno de consumo de la bebida alcohólica. Después
de que la Oficina Regional celebrase una reunión con
la industria, por mediación del denominado Grupo Amsterdam,
dicho Grupo emitió una amplia crítica al Plan
que explicaba su punto de vista y ofrecía sugerencias
destinadas a su incorporación en el texto.
A pesar de que algunas de las propuestas del Grupo de Amsterdam
estaban de acuerdo con el debate, el Comité Regional
no apoyó una revisión global del texto. Sin
embargo, se alentó la comunicación con este
Grupo como incentivo para que la información recíproca
fuese compartida. Si bien no es posible excluir a priori alguna
forma de cooperación tanto con la industria, como con
el comercio y el sector de la hostelería, no se apoyó
una recomendación en el sentido de que las políticas
sanitarias públicas nacionales y locales en materia
de alcohol en general se desarrollasen en cooperación
con dicho Grupo.
Conforme con el debate del Comité Regional, la implantación
de este Plan se debiera considerar en relación con
otras dos cuestiones que exigen una atención especial
a todos los niveles: la información relativa a las
tendencias y a las pautas de consumo de alcohol, y una acción
dirigida a la protección de los jóvenes.
A semejanza de cualquier otra área de confección
de políticas públicas, es imperativo que la
acción sobre al alcohol se base en una información
fidedigna. Pese a que la información sobre el consumo
de alcohol y sus efectos en la salud pública ha mejorado
considerablemente en los últimos años, sigue
dejando mucho que desear. En la mayoría de los países
de la Región, los responsables de confeccionar las
políticas siguen careciendo de información suficiente
sobre el consumo de alcohol, sobre sus pautas entre la población
en términos de sexo, edad y otras características
demográficas relevantes, al igual que sobre el daño
atribuible al consumo de alcohol. Aunque los niveles de consumo
medio y cirrosis hepática alcohólica siguen
siendo indicadores importantes de la situación actual,
son insuficientes y demasiado rudimentarios para adoptar medidas
en el marco de políticas bien focalizadas y adaptadas.
En consecuencia, es de suma importancia desarrollar datos
más refinados a nivel local, nacional e internacional.
La Oficina Regional ya se ha embarcado en esta línea
de acción, teniendo previsto intensificar en el futuro
sus esfuerzos en esta dirección.
Existe un cúmulo de evidencia que indica que el consumo
de alcohol entre los jóvenes está cambiando.
Informes procedentes de toda la Región indican que
los jóvenes beben más, en ocasiones cada vez
más frecuentes. Existe una preocupación creciente
por este fenómeno entre las organizaciones juveniles
y aquellos que diseñan las políticas destinadas
a este sector de la población, al igual que entre los
círculos de salud pública. Si bien en el Plan
actual existen varias referencias al consumo de alcohol por
parte de los jóvenes, recomendamos que, tomando como
base el debate del Comité Regional, se preste atención
especial a este grupo a la hora de desarrollar programas y
planes. En línea con esta preocupación, esta
cuestión será el tema principal de la próxima
Conferencia Ministerial Europea sobre los Jóvenes y
el Alcohol, que el gobierno sueco se ha ofrecido amablemente
a organizar los días 19-21 de febrero de 2001 en Estocolmo,
precisamente cinco años después de la Conferencia
Ministerial anterior sobre Salud, Sociedad y Alcohol.
Todas estas consideraciones ofrecen un marco para el texto
del Plan expuesto a continuación, además de
perspectivas adicionales sobre el mismo. Dentro del contexto
arriba expuesto, la ratificación de este Plan por parte
del Comité Regional constituye otra meta intermedia
para conseguir que el tema del alcohol sea considerado un
punto prioritario tanto en lo que se refiere a la confección
de las políticas de salud pública, como a su
contribución a la salud y al bienestar de los europeos.
J.E. Asvall
Director Regional
Fuente: Ministerio
de Sanidad y Consumo.
Esta guía ha sido elaborada en el Marco del Convenio
de Colaboración para fomentar la educación para
la salud en la escuela, suscrito entre los Ministerios del
Interior, de Educación y Cultura y de Sanidad y Consumo.
La Gestión de este convenio corresponde al Plan Nacional
sobre Drogas (Ministerio del Interior), al Centro de Investigación
y Documentación Educativa (Ministerio de Educación
y Cultura) y a la Subdirección de Epidemiología,
Promoción y Educación para la Salud de la Dirección
General de Salud Pública y Consumo (Ministerio de Sanidad
y Consumo).
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