|
- Un régimen de comercialización de las
emisiones ha de permitir que los países industrializados
adquieran y vendan créditos de emisiones entre sí.
Los países que limitan o reducen las emisiones más
de lo exigido en la meta acordada podrán vender los
créditos de emisiones excedentarias a los países
que consideren más difícil o más oneroso
satisfacer sus propias metas. Sin embargo, no se han fijado
las normas que han de regir el proceso.
Algunos observadores se inquietan de que las metas fijadas
en Kyoto para algunos países sean tan bajas y puedan
atenderse con un esfuerzo mínimo. Esto significa que
tales países podrían vender grandes cantidades
de créditos de emisiones (conocido como "hot air"),
reduciendo de este modo la presión sobre otros países
industrializados para que procedan a reducciones nacionales.
Los gobiernos están examinando cómo velar por
que el comercio de emisiones no socave los incentivos para
que los países reduzcan sus propias emisiones nacionales.
- En el marco de proyectos de aplicación conjunta,
se ofrecerán "unidades de reducción de
emisiones" para financiar proyectos en otros países
desarrollados.
Un proyecto de aplicación conjunta podría
funcionar del siguiente modo: el país A debería
sufragar costos elevados para reducir sus emisiones nacionales,
por lo cual decide invertir en tecnologías generadoras
de un bajo nivel de emisiones para una nueva central eléctrica
en el país B (muy probablemente, en una economía
en transición). El país A obtiene créditos
para reducir las emisiones (a un precio menor del que le habría
costado en el plano nacional). El país B recibe inversiones
extranjeras y tecnologías adelantadas, y se reduce
el total de las emisiones de gases de efecto invernadero en
el mundo: ésta es una hipótesis en que todas
las partes ganan.
No sólo los gobiernos, sino también las empresas
y otras organizaciones privadas podrán participar directamente
en estos proyectos. Algunos aspectos de este enfoque ya han
sido puestos a prueba en el marco de la Convención
a través del programa voluntario para "actividades
de aplicación conjunta". Se deben aún adoptar
las normas de presentación de informes, un sistema
de vigilancia, las instituciones y las directrices de proyectos.
Esta infraestructura debe, no sólo establecer la credibilidad
del sistema, sino también garantizar que los proyectos
de aplicación conjunta transfieran tecnología
adecuada y actualizada, prevengan los efectos sociales y ambientales
adversos e impidan la distorsión del mercado local.
- Mediante el mecanismo para un desarrollo limpio se
suministrarán créditos destinados a financiar
proyectos de reducción o supresión de emisiones
en países en desarrollo. Este mecanismo ofrece
a los gobiernos y a empresas privadas importantes nuevas vías
para transferir tecnologías limpias y promover el desarrollo
sostenible. Los créditos se adquirirán en forma
de "unidades certificadas de reducción de emisiones".
Mientras que la aplicación conjunta y el comercio
de emisiones giran en torno a la meta general del 5% impuesta
a los países industrializados, el mecanismo para un
desarrollo limpio se refiere a las emisiones en los países
en desarrollo (que no han fijado metas). Esto en los hechos
aumenta el tope máximo de emisiones en conjunto. Por
consiguiente, la verificación de las actividades es
particularmente importante en este mecanismo.
El Protocolo ya detalla algunas de las normas básicas.
El mecanismo para un desarrollo limpio estará regido
por las partes a través de una junta ejecutiva, y las
reducciones serán certificadas por una o varias entidades
independientes. Para obtener la certificación, todas
las partes interesadas deberán ponerse de acuerdo,
demostrar una capacidad mensurable y a largo plazo para reducir
las emisiones y prometer reducciones que se sumen a las que
se obtendrían de otra manera. Una parte del producto
de los proyectos sujetos al mecanismo para un desarrollo limpio
se utilizará para sufragar los gastos administrativos
y ayudar a los países en desarrollo más vulnerables
a asumir los costos que necesita la adaptación a los
efectos del cambio climático. Una vez más, deben
aún elaborarse directrices operacionales.
CONCLUSIÓN
Hacia el siglo XXI y más allá
El cambio climático podría tener consecuencias
muy profundas. Un asteroide gigante apareció hace 65
millones de años y acabó con los dinosaurios.
Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(PNUMA) y la Secretaría sobre el Cambio Climático.
Oficina Federal Suiza del Medio Ambiente.
Esta sección es provista por Portales y profesionales
altamente especializados. Para colaborar enviando su trabajo
solo tiene que rellenar este
formulario y nosotros nos pondremos en contacto con usted. |