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ANTENAS (I)
por Miguel R. Ghezzi. SOLVEGJ Comunicaciones.
La mejor antena para su radio, no solo depende de la antena
en si, depende también de sus expectativas de cobertura.
Si Ud., esta cerca de dos centros poblados, ¿A cual
de ellos quiere llegar bien? Al punto A o al Punto B? O a
ambos? Seguramente quiere llegar bien a ambos lados pero,
aunque no es su especialidad, sospecha que lo que la antena
le da a un punto se lo está quitando al oro. Y no se
equivoca casi nada...
Imagine dos antenas perfectamente construidas, sin vicios
de fabricación, con los mejores materiales posibles
y por ingenieros expertos
en la materia. ¿En qué se diferencian?. Si no
son idénticas probablemente se diferencien en su diagrama
de radiación. ¿Qué es el diagrama de
radiación?, pues algo así como la luz que produce
un artefacto luminoso y que depende de su diseño. Hay
lámparas a las cuales se les coloca un reflector o
una lente para que concentren la luz en un área reducida.
Las hay con un platito arriba para que envíen la luz
hacia abajo y no iluminen inútilmente el techo, las
hay diseñadas para producir la menor cantidad de sombras,
etc.
Lo que se advierte inmediatamente es que los artefactos
se diseñan con el fin de conducir la energía
luminosa hacia sitios de interés del usuario. Por ende
no existe el mejor artefacto, existe el mejor para SU necesidad
particular. No terminan aquí las consideraciones. Alrededor
del artefacto existen objetos que modifican sus características
originales produciendo sombras aquí y allá.
La forma del ambiente y la ubicación de los muebles
modifican el resultado apreciablemente.
Con las antenas sucede exactamente lo mismo con una diferencia
crucial: somos ciegos a su luz. Solamente podemos "verla"
mediante medios indirectos (medidores de intensidad de campo,
receptores) y, formarnos una idea clara de la distribución
de energía, conlleva un trabajo muy pero muy arduo,
¡tan arduo que casi nadie lo hace!... Sin contar con
lo difícil que es efectuar una modificación
y relevar nuevamente todo el sistema (Como haríamos
cuando corremos un mueble para que no nos tape la luz).
Entonces cuidado!! ; es irresistible la sugestión
de aquél que nos asegura afirmando que con tal o cual
antena se obtendrán resultados excelentes, y, si sumamos
la fe de él en su producto a nuestra propia credulidad,
ya estamos a un pasito de la superstición tecnológica
y de lleno en un mal negocio...
No significa que no haya ninguna escapatoria, significa que
el camino a seguir requiere de paciencia, perseverancia, experimentación
y conocimiento. No necesariamente le miente ese proveedor
de antenas, habrá que dar con el sistema más
eficiente luego de algunos intentos.
Existen cuestiones peligrosas en las antenas: Por ejemplo
su "Ganancia". Se presupone que ciertas configuraciones
de antenas permiten lograr resultados equivalentes a un aumento
importante en la potencia del trasmisor. Pero nada es gratis:
El platito arriba de la lamparita le da más luz en
su mesa a expensas de la que le quita al techo. Eso en condiciones
ideales, pero Ud. sabe que si el platito es negro, lo que
le quita al techo no irá a parar a la mesa. El platito
debe ser blanco o plateado ¿verdad?. Cualquier platito
no funciona. ¡Veamos!, la suma de cuatro dipolos de
la firma «A» puede tener un platito blanco, la
de la «B», uno negro (o viceversa, porque puede
enojarse «B»...)
Si le es posible infórmese acerca de la marca de las
antenas y quien las haya instalado. Tal vez no pueda averiguar
quien le conviene, pero saber quien NO le conviene es frecuentemente
más útil.
JOSE R. CASTELLANO
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