En
esta ciudad se refugió Doña
Urraca y su hijo de su marido Alfonso
I de Aragón.
Este deseoso de la Corona Castellana quiso eliminar a su hijo
y los abulenses fueron por los campos en busca de Urraca y
su hijo, hasta que lo consiguieron y los protegieron.
Este personaje, el rey Alfonso I, asedió la
ciudad y quiso saber si el niño estaba vivo, Ávila tuvo que
dejar a 60 de sus hombres como garantía para que cuando el
rey se acercase a la ciudad a comprobar si el niño seguía
vivo, no fuese atacado. El rey al comprobar que estaba vivo
quiso que se lo dieran y ante la negativa de Ávila a entregárselo
ordenó hervir vivos a sus 60 rehenes. El lugar es llamado
de las "hervencias". Pero aquí no acaba la historia,
el asesino y cobarde rey se retiró camino de su tierra y algunos
caballeros le persiguieron para retarle por su traición, el
rey, sumido en su propia cobardía hizo que sus hombres acabaran
con la vida de sus valientes contrincantes en un lugar entre
Fontiveros y Cantiveros, en este lugar hay una cruz llamada
"del reto".
Ávila, ciudad de nacimiento de nombres
insignes para la historia, no solo de España sino del mundo
entero; en este caso toca el turno a Isabel
la Católica (futura Reina Católica). Ávila por
esta época gozó de gran prestigio en los años de auge de Castilla
y fue uno de los principales organizadores de la guerra de
las comunidades contra Carlos
I. En el siglo XV, durante el reinado de los Reyes
Católicos y al igual que en el resto de España,
la expulsión de los moriscos fue determinante para
empobrecer a Ávila.
En el s. XVI nace la
orden del Carmelo de Santa
Teresa de Jesús, nacida el 28 de marzo del año 1515 de Nuestro
Señor en las antiguas casas de la Moneda, su nombre real era
Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada, autora de "Las
moradas", obra religiosa de interés cultural innegable
y una de las mayores obras místicas más importantes del mundo.
Otro santo que inundó de religiosidad a estas tierras
y a España fue San
Juan de la Cruz, nacido en Fontiveros.
Se incorporó a Castilla con los Reyes Católicos.
El traslado de la Corte a Madrid
hizo que los nobles se marcharan de la ciudad y la expulsión
de los moriscos, que a principios del siglo XVII culminó la
"operación limpieza étnica" comenzada por los Reyes
Católicos contra los judíos provocó un duro golpe económico
para Ávila. Tardó varios siglos en recuperarse.
Su industria se basa en la ganadería y forestal‚
entre otras. Aunque pequeña, su gran cantidad de monumentos
dan la disculpa perfecta para pasarse unos días en esta capital
de provincia. Antigua capital de la Corte de Castilla. Sus
recintos amurallados son de los mejor conservados del mundo.
Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1985.
Artesanía
La artesanía típica de esta milenaria
ciudad es la del trabajo de la piel. Otro oficio que aún se
conserva hoy en día es el de la omnipresente artesanía ceramista.
Existen diversos oficios que aun conservándose se pierde inexorablemente,
estos oficios son el de texturas de pajas y lanas. |