La
primera cultura conocida en esta provincia española es la
de los campos de urnas (Edad de Hierro)‚ se pueden encontrar
restos de esta cultura en Las Cogotas y Sachorreja‚ se caracterizaba
por la técnica de la excisión en la cerámica y la del
boquique. Los vestigios de la Edad de Hierro céltico
se encuentran en Cogotas y la Osera de Chamartín de la Sierra.
Aquí se asentaron los Vacceos y Vetones que eran buenos artesanos
de la metalurgia. La presencia romana quedaron las lápidas
sepulcrales de los siglos I-III d.C.
Su nombre, originalmente Obila, Abela, Abyla,
entre otros, quiere decir "confín" por la existencia
de muchos verracos (esculturas de cerdos) que servían en la
antigüedad como límite provincial entre Lusitania y Tarraconense.
A partir de aquí y hasta su conquista definitiva
Ávila sufre diversas guerras, devastadoras, que hace
pasar por diferentes manos su territorio. A saber, en el s.
VIII, en poder árabe, en el año 742 en poder del Reino
de Asturias (Alfonso
I el Católico), y por último a finales del mismo
siglo en poder musulmán (Abderramán I).
En 1085 se repobló la provincia por Alfonso
VI, el Bravo, con gentes de Galicia‚
Montes de León y Asturias
(Oviedo), la realizaron Doña
Urraca y el conde Don Raimundo de Borgoña‚ esposo de la
anterior, de esta época datan las actuales murallas, año 1099,
construida por el temor a los continuos ataques venidos del
sur y del norte de la península.
En el año 1105 se inicia la etapa caballeresca
en esta noble ciudad. Al grito de "Ávila, caballeros"
se enfrentaron los caballeros de esta ciudad contra las tropas
árabes, entre estos caballeros cabe destacar a Nalvillos,
llamado el "Cid de Ávila" o "Rey Nalvillos".
Otro hecho de merecido homenaje es el de Jimena Blázquez,
que al mando de las mujeres de Ávila defendieron con honor
esta ciudad contra los árabes mientras los maridos
estaban luchando en otro frente contra el enemigo. |