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las pinturas de Alburquerque y el dolmen de Jerez
de los Caballeros encontramos pruebas de la existencia
prehistórica de culturas en Badajoz, en concreto desde
el Paleolítico Inferior. Más tarde los tartesos, Celtíberos
y romanos ocuparon la región, esta última ocupación
fue llevada por Publio
Cornelio Escipión, creando en el año 25 a.C. la
ciudad de Emérita Augusta (actual Mérida).
Esta dominación termina cuando comienza la de los bárbaros
y más tarde la árabe.
El Islam alcanzó esta provincia dos años después
de la entrada musulmana por el estrecho de Gibraltar. Con
ellos Badajoz y toda Extremadura
alcanzó gran apogeo económico, social y cultural.
En el año 875 Badajoz es fundada por Ibn Marwan
sobre el núcleo conocido hoy como fuerte de San Cristóbal.
Cuando el Califato (dominación árabe) se desmorona, surgen
los reinos de Taifas, y Badajoz se convierte en cabeza de
Estado. Durante esta época árabe Badajoz se llamaba Bastalyaus.
A partir del siglo XI los cristianos empiezan
realmente a crear serios problemas a los musulmanes; durante
estos años las guerras eran continuas, devastadoras y posibilitaban
una enorme rotación en las familias que ostentaban el poder.
Los tres nombres que parecen en la imagen de
más arriba indican los diferentes nombres que se dieron a
esta provincia por sus más importantes conquistadores, pero
es Baled Aixa la original.
Ya en 1227, Alfonso
IX junto con las Órdenes militares de Santiago, los Templarios
y Alcantara la conquistan y la unen al Reino de León.
Tres siglos después de la instalación de los árabes
en territorio español. La primera ciudad en caer bajo dominio
leonés es Mérida,
Badajoz fue recuperada sin problemas. Días más tarde el poder
pasó oficialmente a Alfonso IX.
En el año 1580 murió de gripe
en esta ciudad Ana de Austria, madre de Felipe
III.
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