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Tras la muerte de Jaime I el Conquistador uno
de su hijos, Pedro III el Grande, obligó tras arduas
luchas a su hermano Jaime II, al pago de parias al Reino de
Aragón (1279).
La mujer de Pedro III, Constanza de Hohenstaufen, recibió
poco después el Reino de Sicilia a la muerte de su
padre. Este hecho enfrentó definitivamente a los dos
hermanos y Jaime II se tomó la revancha. Esta herencia
perjudicaba seriamente a los Anjou (familia que intentaba
usurpar la Corona de Francia) y como amigos del Papa, éste
junto con la ayuda de Jaime II excomulgó a Pedro II
el Grande y cedió los territorios de Sicilia a su sobrino
Carlos de Valois. De este forma robaron vilmente a Constanza
y a Pedro el Reino que les pertenecía, Sicilia.

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Después de esto la furia de su hermano no se hizo
esperar y tomó Perpiñán, donde se alojaban
la mujer de Jaime II y su hija. Antes de su muerte ordenó
a su sucesor, Alfonso III, la invasión completa del
reino de Mallorca.
Alfonso III cumplió la orden de su padre. No obstante
después del reinado de Jaime II el Bueno, le sucedió
su hijo Sancho I que casó con María de Anjou
y el último rey de Mallorca fue su nieto, Jaime III
de Mallorca el Temerario, bajo su reinado Pedro el Ceremonioso
conquista el Reino de Mallorca y vende Montpellier al Reino
francés.
Una de sus hijas, Isabel, se autotituló Reina de Mallorca
hasta su muerte de un Reino que había dejado de existir
con su padre. En las Islas Baleares son considerados Reyes
tanto Isabel como su hermano Jaime, que debió llegar
a ser Jaime IV de Mallorca.
Sobre esa época las islas sufrieron guerras
cuyo objetivo era la posesión de esa zona tan estratégica
en el mar. En 1521 estalla la guerra de las Germanías‚ llevado
a cabo por los gremios de artesanos‚ que instauraron un nuevo
gobierno en la ciudad‚ siendo al cabo de poco tiempo sofocado
por Carlos
I. A partir del s. XVII resurge el comercio y la agricultura‚
ya en el XIX se incorpora a la economía moderna a raíz
de la revolución industrial. Personajes de la islas
fueron Fray
Junípero Serra y Antonio
Maura entre otros.
En el año 1708 las tropas inglesas,
con permiso del pueblo, desembarca en Menorca para defenderla,
nada más lejos de la realidad, una vez Felipe
V ganó la guerra contra Carlos de Austria los ingleses,
al igual que hicieron con Gibraltar se quedaron un poco más,
¡más de un siglo!. Al final solo se les pudo
echar de allí por el Tratado de Amiens.
Su industria se basa en el turismo‚ teniendo
una especial importancia el gremio del calzado y el de los
hilados. Actualmente es centro turístico europeo por
excelencia.
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