La
gastronomía lermeña es fundamentalmente una mesa rica
en carnes, si coincide en época de caza no deje de degustar
las perdices, codornices y los suculentos conejos y liebres
de los campos burgaleses.
De otro animal, la oveja churra, los platos
más exquisitas son los lechazos y corderos de oveja churra
asados, acompañe todas estos manjares con vino de la zona,
de la Ribera del Arlanza. Se dice, y es cierto, que en Lerma
se come el mejor cordero de Europa.
Del cerdo, todo tipo de embutidos, jamones,
jetas, etc.
Pasemos a platos más flojos pero igualmente
o más exquisitos, como las lentejas medievales o las sopas
de ajo.
En repostería podemos degustar el arroz
con leche, los quesos de oveja y derivados.
En esta tierra siempre ha tenido gran influencia
la Iglesia, una de estas exquisitas influencias han perdurado
hasta hoy, como las tartas de las monjas Clarisas, bocaditos
de cielo y mostachones.
|