A lo largo de la Prehistoria
el hecho más importante es, sin duda, la aparición
del hombre, el género Homo (Ver
Esquema). El Período más importante para
el Hombre ha sido el Paleolítico, en este tramo del
tiempo hemos sido capaces de inventar el fuego, de crear utensilios
refinados para la caza, para la agricultura, hemos inventado
el Lenguaje...(Ver
Esquema). Nuestra cuna, para todos aquellos que creen
en la Evolución de la Especie, es África, más
concretamente la zona oriental de este Continente hace ya
unos 5 ò 6 millones de años. Más tarde,
hace 2'5 millones de años evolucionó la especie
hasta el género Homo.
Dentro del Mioceno Medio (16-10 m.a.) sabemos de la existencia
de descendientes de Proconsul. En este Período en África
los géneros Equatorius y Kenyapithecus se preparaban
para evolucionar y conquistar la Tierra. Andaban con las cuatro
extremidades por el suelo y se alimentaban frugalmente. Al
mismo tiempo en Europa los Dyrophitecus dominaban el suelo
desde los árboles. Poco duraron, en torno a 9'6 y 8
m.a. la crisis Vallesiense y su bajada de las temperaturas
eliminó de la faz de Europa a los Dyrophitecus. De
nuevo dependíamos de África.
Pero... en África aún no existen fósiles
que cubran este período de tiempo fiablemente. Dos
millones de años más tarde se descubre un fósil
que era bípedo, el Orrorín Tugenensis. Los antropólogos
creen que sobre estas fechas, unos 7 ó 6 millones de
años, nos separamos del mono.
Llegamos al Plioceno (5-1'5 m.a.). Nos encontramos con el
Australopitecos enseñoreandose de los bosques africanos,
más tarde correrían sobre las sabanas, eran
los elegidos. Eran bípedos, fuertes, resistentes, con
fuerte mandíbula para triturar a cualquier animal de
su tamaño.
Estos antepasados empezaron a caminar por el cambio climático
que cíclicamente invadía la Tierra. Estos cambios
produjeron que los bosques desaparecieran de ciertas latitudes
y aparecieran las sabanas. Estos grandes espacios abiertos
obligaban a un traslado más rápido para evitar
a los depredadores y una mayor visión tanto para atacar
como para defender a sus congéneres.
Tras ellos, el gran paso, la aparición de los homínidos,
nuestros más directos antepasados. |