Nos situamos ya en el Neolítico
(sobre 5.600 al 3.000 a.C.), (Ver
Esquema); en el Neolítico Antiguo se mezcla mucho con
el de culturas anteriores pero es el Neolítico tardío
(2.800 a.C.) al que se puede decir Neolítico propiamente dicho.
Este período es el de la cerámica y el metal ambas dos
especialidades de la artesanía actual.
Al primer Neolítico de la Península Ibérica
se denomina Complejo impreso-cardial. Esta denominación
viene a definir las notables impresiones e incisiones realizadas
en el borde de la cerámica trabajada, esta forma de
trabajar perdurará hasta el 4.000 antes del presente.
La ocupación del hombre del Neolítico de la
Península ibérica suele variar dependiendo de
las regiones a colonizar: por ejemplo, el Norte y Centro de
la Meseta Central sobre el 5.200, Andalucía Occidental
sobre el 5.300, y Almería, Murcia y Alicante en el
5.000.
La tríada de cultivos criados en la zona mediterránea
eran las vides, olivos y cereales, que debido al clima templado
de la Península Ibérica pronto los pueblos cazadores-recoletores
aprendieron a ser sedentarios, experimentando y perfeccionando
el cultivo de estos tres productos y que aún hoy día
se siguen usando tan antiguas técnicas, como por ejemplo
la "pisa de la uva" o el cultivo de la aceituna.
Del Neolítico se pueden encontrar buenos vestigios en Albuñol
(Granada) pudiéndose encontrar cuchillos tallados en
piedra huesos y puntas unidas a palos mediante un betún
muy fuerte vasijas de barro etc. El Neolítico
es una de las Edades más importante del hombre, en
ella se pasó de ser cazador-recolector a sedentario
como hemos apuntado más arriba.
Este gran paso fue largo, muy largo, tuvimos que aprender
como las estaciones del año afectaban a los cultivos,
cuando era mejor la siembra y donde se debía de realizar,
muchas cosas que requirieron siglos de incertidumbre y aprendizaje. |