| Hubo personajes hispanos
que legaron a lo más alto, muy cerca del poder romano,
tan cerca que les costó la vida. El cordobés
Sexto Mario, a la sazón propietario de las minas de
oro y cobre de los montes Marianos (actualmente Sierra Morena)
descendiente de Lucio Cornelio Balbo, tesorero de César
Augusto, fue acusado de incesto y condenado a muerte. El también
cordobés Lucio Anneo Séneca, ya senador fue
acusado por el desequilibrado Nerón como conspirador,
se suicidó delante de sus amigos en un banquete.
En estos mismos años (68-70 d.C.) las legiones romanas
abandonan Hispania para ir hacia las fronteras germanas excepto
la VII Gémina, que se quedará para siempre.
En estos mismos años, exactamente en el año
74 d.C., Vespasiano dota a los hispanos libres del derecho
latino.
En
el año 19 a.C. Hispania sufre su segunda división
administrativa, esta vez de dos provincias pasan a tres: Lusitania,
Bética y Tarraconense, Ver
Mapa.
En el año 216 d.C. el emperador Caracalla inicia la
tercera división administrativa de Hispania en cuatro
provincias: Galecia, Lusitania, Bética y Tarraconense.
Años más tarde, en el 285, la cuarta división:
se suma a las cuatro anteriores la provincia Cartaginense.
Poco después la quinta y última añadiendo
Baleárica. No es de recibo indicar que estas divisiones
se toman desgajando provincias de las dos originales.
|