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el ocaso del Imperio el poder militar influyó sobremanera
en la destrucción del mismo. Los emperadores empezaron
a reclutar soldados bárbaros que a sabiendas del poder
del ejército se erigían en emperadores de Roma.
Como no, también la Iglesia tuvo algo que ver, el Cristianismo
fue autorizado por Constantino y pasados los años amasaron
una gran fortuna, sobre todo en propiedades y tierras. Su
dejadez, alentando el pacifismo, tuvo como resultado inequívoco
la destrucción del Imperio.
Estas desavenencias políticas tuvieron su reflejo
en Hispania. Sobre los años 260 aproximadamente los
alemanes y francos destruyeron varias ciudades, de las cuales
Tarraco (Tarragona)
fue la más importante.
En el año 419 Alarico saquea Roma, a la sazón
capital del Imperio de Occidente. Constantinopla (renombrado
por Constantino de su nombre original Bizancio) aún
duraría 10 siglos.
En el año 455 comienza el fin de la Administración
del Imperio romano. Esto es, la entrada en la Edad Media española.
En el año 476 de nuestra era es destituido el último
emperador romano, Rómulo Augusto.
Ya a principios del siglo V los suevos, alanos y vándalos
entraron en Hispania por los Pririneos habiendo recorrido
toda la espina dorsal europea. Los alanos fueron hacian el
suroeste penínsular, los vándalos al sur y los
suevos al noroeste.
Veremos como los alanos fueron eliminados por los visigodos,
los vándalos escaparon al norte de África y
los suevos aguantaron un poco más en sus territorios.
Llegaba el tiempo de los visigodos, creadores de España,
pero aun hemos de pasar por estos pueblos bárbaros
antes de entrar en la temática visigoda. |