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el año 844, o más ampliamente, en el siglo IX,
el recién inaugurado Reino de Asturias
tenía un considerable número de provincias bajo
su corona, desde Galicia
hasta Álava
y La
Rioja. Era un reino sin demasiados recursos económicos,
sin moneda de cambio, su economía era plenamente agraria.
Posteriormente estos territorios pasaron a manos del Reino
de León.
El primer ataque documentado de los "normandos",
como se les llamaba, sucedió este mismo año.
Los Vikingos llevaban varios años saqueando la costa
atlántica europea llegando hasta Toulouse (Francia),
era una motivación, sencillamente, de enriquecerse
de una forma fácil a costa de los tesoros escondidos
en las ciudades costeras y monasterios. Estos ataques no tuvieron,
a nivel general, ninguna importancia para hacer peligrar los
reinos que en estos momentos estaban declarados pero síi
lo suficiente para crear un gran malestar, sobre todo en la
zona de al-Andalus que es donde cometieron un mayor número
de desaguisados, matando a miles de originarios del sur de
España y obligando a la construcción, a posteriori,
de muros defensivos en diversas ciudades, como las murallas
de la actual Sevilla o de
Oviedo.
Es bastante probable que "los del norte" tuvieran
una base de operaciones en las actuales provincias vascas.
Lo que si es cierto es que empezaron las razias en el norte
de España y siguieron por la costa cantábrica
hasta Galicia. Atacaron con desigual suerte puertos importantes,
excepto Gijón
que lo consideraron inexpugnable y decidieron pasar de largo
al resto de la costa asturiana.
Su principal objetivo fue el Faro Bregatino (o Faro Brigantium),
la actual Torre
de Hércules, en La
Coruña. Creían que esta gran mole debía
servir a los intereses de una gran población nativa
cosa que luego vieron que no era cierta, es más, Ramiro
I al saber de sus intenciones reunió un ejército
al que se sumaron nobles del reino astur y pusieron en fuga
a los Vikingos no sin infligirles graves pérdidas humanas
y materiales.
Después de Galicia tocó el turno al reino Omeya
de Córdoba. En Sevilla
causaron cuantiosas víctimas humanas y al final se
fueron de regreso a Escandinavia también con fuertes
pérdidas humanas.
Otros ataques importantes fueron los del año 844-850
recorrieron toda España empezando por las provincias
del norte de España y terminando en las Islas
Baleares. Este ataque obligó al traslado del obispado
de Iria Flavia
a Santiago de Compostela.
Otro ataque importante se llevó a cabo en el año
951, de nuevo en Galicia. Santiago de Compostela era todo
un caramelo de riqueza por entonces.
En el año 968 se documenta el mayor ataque contra
Galicia, esta vez los Vikingos logran adentarse en el interior
de estas tierras destruyendo todo lo que estaba a su alcance,
este era el cuarto ataque que recibía la Península
de tan funestos guerreros. La debilidad del reino fue caldo
de cultivo para la indefensión efectiva del reino de
León en tierras gallegas. Los Vikingos, al intentar
continuar con sus fechorías por la costa atlántica
portuguesa y llegar hasta la costa mediterránea, como
era costumbre, fueron esperados en El Ferrol (La Coruña)
por un fuerte ejército que destruyó toda su
flota impidiendo la continuación y posterior regreso
a sus tierras con los botines conseguidos y los centenares
de prisioneros cristianos para su venta. |