| El rey Fernando I ordenó a su hijo Sancho que fuera a Zaragoza en auxilio del rey taifa al-Muqtádir y de sus cuantiosas parias. El Cid acompañó a su señor. Se convocó a todas las mesnadas en Burgos para partir hacia Zaragoza y de allí a Huesca. Los ejércitos aragonés con la ayuda de los francos y el musulman de Zaragoza con la ayuda del castellano se enfrentaron en la población de Graus (Huesca). La batalla fue larga y dura. Los castellanos dejaron que los musulmanes acabaran con la vida del rey Ramiro Garcés I en su campamento para evitar más perdidas. Así se hizo. En el año 1064, seguramente en marzo, Ramiro Garcés I fue eliminado. Su aliado al-Muqtádir y sus parias estaban salvadas.
Más tarde, la historia nos hace ver la importancia de las parias pues poco después se inicia la guerra de los tres Sanchos (Sancho II de Castilla, el de Aragón y el de Navarra), el Cid como protagonista de la corte castellana participa en ambas batallas con un papel estelar. Este dinero era fundamental para los reinos cristianos pues les permitía rearmarse y conseguir más territorios para su Corona lo que a su vez hacía peligrar los reinos de taifas musulmanes y por tanto obligaba a éstos a invertir más dinero en su protección. Como se puede ver, un buen negocio para los cristianos, mejor dicho, para la Corona y los nobles cristianos.
Coimbra fue tomada a mediados de 1064. La primera ciudad musulmana recuperada para la cristiandad. A partir de esta victoria al rey Fernando se le empezó a conocer como "el Grande" o "el Magno".
En el verano de 1065 el rey Fenando recuperó los castillos de Luna y Cillorigo; en el primero de ellos es donde más tarde sería encarcelado de por vida el hermano de Sancho, García. Y al-Muqtádir recuperaba Barbastro (Huesca).
En este mismo verano Fernando I se fija un nuevo objetivo, Valencia Pero ya antes las puertas de la ciudad levantina, el rey se puso enfermo y murió poco después, el 29 de diciembre de 1046, en León. La división del reino se hizo efectiva.
Cuado Sancho II de Castilla fue coronado su primer objetivo fue la ansiada ciudad de Logroño. Era la vía de escape para extender los dominios de Castilla sin, de momento, molestar a sus hermanos. La excusa fue el poblado de Pazuengos, cerca de San Millán. Y su enemigo, su primo el rey de Pamplona (y el hijo del fallecido rey en Graus). Ganó en una ordalía el Cid y su rey Sancho recuperó Pazuengos pero no La Rioja para Castilla. Pero Sancho de Pamplona no se quedó de manos cruzadas, odiaba a Sancho de Castilla y al Cid.
Poco después al-Muqtádir se negaba a pagar las parias atrasadas a la Corona de Castilla, don Rodrigo Díaz de Vivar tuvo que batirse otra vez en una ordalía y venció nuevamente. A partir de aquí se le empezó a conocer como el Campeador, el invencible. El odio de navarros y aragoneses, que tamnién querían La Rioja hizo que unieran sus ejércitos contra Castilla en Viana. Sancho presentó batalla en solitario y si no llega en su ayuda el rey taifa de Zaragoza hubieran perdido la batalla. (Mapa de los Reinos de Taifas en 1070).
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