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otro orden de cosas hay que resaltar la creación en
el año 1273 del Honrado Consejo de la Mesta.
Con el Consejo de la Mesta aprovechamos para hablar del sucesor
de Fernando III el Santo, su hijo Alfonso
X el Sabio y damos un leve respiro a la Reconquista.
Alfonso X heredó la Corona a la muerte de su padre
el 1 de julio de 1252. Una de sus primeras iniciativas fue
el de renovar las leyes del Reino con su "Fuero Real".
Con este fuero la figura del rey actuaba independientemente
del Papado, que sólo tenía autoridad en el alma.
El otro avance del "Fuero Real" era que la función
legislativa y judicial sería administrada por el rey
(alcalde del rey) y no por los alcaldes llamados foreros pues
eran elegido por los vecinos del fuero.
Con la famosa obra jurídica de las "Siete Partidas"
iniciadas en 1256 por Alfonso X el Sabio, dejó sentado
la nueva forma de hacer justicia en un compendio que rompía
con lo esquemas llevados en los reinos de Hispania hasta estos
momentos.
Antes hemos cortado (momentáneamente) la historia
de las Cruzadas en cuanto nombramos la Mesta. La razón
es que esta institución, creada por Alfonso X, fue
las más importante de las que creó en su reinado.
El Consejo de la Mesta definía los tributos a pagar
a la tesorería Real por los ganaderos. Ello obligó
a crear una "Hacienda Real" a la que confluían
todos los impuestos de los diferentes sectores sociales y
empresariales del Reino Castellano (León ya estaba
incorporada a Castilla).
En estos años de Reconquista las ciudades acogidas
en el Reino de Castilla eran repobladas de inmediato por el
rey de turno: en esta ocasción tocó la repoblación
a Sevilla,
Jerez de la frontera, Écija, Cádiz,
Ciudad Real,
Álava,
Guipüzcoa
y La Rioja
entre otras muchas.
Faltaba el último reducto musulmán, Granada.
Para ello Alfonso X preparó su Armada para la famosa
"batalla del Estrecho" (1279) un fracaso a medias,
pues indicó a los musulmanes que su extensión
nunca más de ensancharía y que el reducto que
les quedaba en cualquier momento se resquebrajaría.
Durante los años finales del siglo XIII y principios
del XIV la Reconquista se paralizó, no fue hasta 1333
cuando los musulmanes retoman Baza y Gibraltar. Ésta
contraofensiva fue erradica en la "batalla del Salado"
de 1340 y la toma de Algeciras (1344) por el bisnieto de Alfonso
X, Alfonso
XI.
Pero aun queda hablar de la nobleza, es decir, de su bolsillo.
Tras las refomas fiscales de las que ya hemos escrito algo,
que tensó la alambre entre corona y nobleza quedaba
la inesperada muerte del sucesor a la Corona, Fernando de
la Cerda. Tras esta muerte y según "Las Partidas"
anteriormente elaboradas por Alfonso X el nuevo sucesor debería
ser su nieto Alfonso, hijo de Fernando de la Cerda y no el
propio hijo del rey, Sancho como era de recibo según
el derecho tradicional hispánico, pues las Partidas
aún no habían sido aprobadas por las Cortes
de Castilla.
Sancho no admitió tal herencia y llegó el enfrentamiento.
Alfonso X fue desposeído (Cortes de Valladolid, abril
de 1282) por su propio hijo y gran parte de la nobleza, de
sus poderes excepto el privilegio de llevar el título
que le correspondía, el de rey. Alfonso X en su testamento
le desheredó y le maldijo a él y a todo su linaje.
Antes de llegar al campo de batalla Alfonso X muere y Sancho
es declarado nuevo rey de Castilla con el beneplácito
de todas las ciudades del reino excepto Sevilla.
El primer acto de Sancho IV como rey fue el exilio de toda
la familia de la Cerda. Éstos tomaron Aragón
como nuevo hogar sin dejar de mirar el trono de Castilla,
los rencores empezaban a carcomer los corazones de la familia
desposeída.
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