| Estamos ya en pleno Medievo
(ver
esquema), a mediados del siglo XIV, época de la
oscuridad.
En el año 1348 hace acto de presencia, una vez más,
la peste negra (Mapa de la Peste). Pero esta vez sería enormemente dañina.
Su entrada por las Islas Baleares,
concretamente por Mallorca, significó un desastre de
enormes consecuencias políticas, económicas,
sociales y culturales. La peste avanzó rápidamente
hasta llegar a Galicia
tres meses después, en verano. Murieron cientos de
miles de personas de tal forma que dejó desplobados
a muchos pueblos e incluso a comarcas enteras. En el año
1363 devino la segunda fase de tan agresivo mal, era una répilca
de la peste negra de 1348. Lo rural se despoblaba, lo urbano
absorbía esta migración.
Lo anteriormente expuesto, junto con las hambrunas acaecidas
en nuestras tierras desde los años 20 y 30 del siglo
XIV por las malas cosechas disminuyeron, volvemos a repetir,
enormemente la población de España.
Seguro, querido lector, que echa de menos algo, los impuestos.
Bueno, y que decir tiene que éstos siguieron esquilmando
los ya de por sí pobres bolsillos del ciudadano. La
pobreza era enorme, el descontento del pueblo también.
Sólo la Guerra de los Cien años entre Francia
e Inglaterra, que conllevó la anulación de los
privilegios de compra de lana a los ingleses, supuso que Castilla
ocuparía el puesto de gran exportador de tan preciado
bien del que nosotros andábamos sobrados. Por supuesto
los acaudalados y aristócratas, esas personas que se
preocupan tanto del pueblo llano, vieron en ello un negocio
y decidieron aumentar sus inversiones en este sector en alza.
Menos mal que algo "rozó" al pueblo.
En el año 1363 Carlos V de Francia otorgó privilegios
al comercio español que se estableciese en la costa
francesa. Todo ello ayudó a España a reponerse
a una situación realmente peligrosa. En el año
1350 el propio rey Alfonso
XI murió de peste en el sitio de Gibraltar. Le
sucedió, como ya hemos comentado antes, su hijo Pedro
I, llamado "el Cruel". Cobardes ambos por los
motivos explicados aquí,
su hijo además padecía seguramente una psicopatía,
no nos es de extrañar entonces nada de lo que aconteció
por aquellos tiempos.
Avancemos un poquito más en el tiempo: 29 de mayo
de 1453, fecha para la historia, Constantinopla cae ante los
turcos.
Esta gran catátrofe para la cristiandad fue vista
de diversos modos por los reinos de la Península. Sólo
Aragón presto atención debido a sus fuertes
intereses en el Mediterráneo por poseer la Corona de
Nápoles, Cerdeña, Córcega... en manos
de Alfonso
V el Magnánimo. Fue de los pocos reyes que prestaron
atención al Oriente ante la indiferencia de la cristiandad
europea, prestando apoyo militar, como rey napolitano, a los
Cruzados. Europa no volvería a ser la misma, el Oriente
estaba más próximo que nunca. |