| Pedro
I el Cruel subió al trono con quince años
en 1350, el gobierno lo llevó durante la minoría
de edad Juan Alfonso de Alburquerque, noble de origen portugués.
Pocos documentos existen de aquella puesto que Enrique
II de Trastámara (un absoluto usurpador del trono y traidor) se encargó de destruir
lo que pudo durante su reinado.
Pedro I tuvo numerosas amantes y varias esposas, alguna de
ellas, como se puede ver en su biografía, solo lo fueron durante un día.
Se puede suponer que en caso de muerte, en aquella época
algo normal era morir a los 50 años, la herencia y
derechos dinásticos iba a ser una pelea de bastardos,
amantes y demás individuos al acecho que pudieran autonombrarse
hijos del rey... pero dejemos esto para más adelante,
pues después de todo fue otra la forma de dirimir este
gran árbol sucesorio.
Poco después de entronarse sufrió una grave
enfermedad que abrió para siempre la "caja de
los truenos" de la más que probable sucesión.
Nunca tuvo un reinado tranquilo, tampoco sus allegados y competidores,
muchos de ellos murieron extrañamente. Más tarde
empezó su carrera de mujeriego con María de
Padilla.
Al año siguiente, en 1351, se convocó las Cortes
en Valladolid, hecho importante políticamente pues
allí se decretaron diversas normas y leyes que regulaban
desde las behetrías (Libro Becerro de las Behetrías,
1352) hasta la administración orgánica de las
villas. El más importante acuerdo al que se llegó
era relativo a la regulación de los sueldos y precios.
Esta medida era necesaria pues el pueblo estaba enormemente
empobrecido y los impuestos les eran de difícil pago,
si a ello unimos la exorbitada subida de precios la vida diaria
era casi imposible. Esta norma dió un respiro al pueblo
llano.
En este mismo año, 1352 Enrique II de Trastámara
empieza a dar "guerra" a su hermanastro. Se levantó
en armas en Asturias. Levantamiento sofocado sin más
dilaciones. Al mismo tiempo se notaba un cada vez mayor desencanto
por parte de la nobleza. Este descontento tuvo su momento
álgido con el desposorio del rey con Blanca de Borbón
(a la sazón sobrina del rey francés Juan II).
Las arras de ambos contrayentes fueron cuantiosas, unos 300.000
florines por partes gala y las villas de Coca, Sepúlveda y Arévalo por parte castellana.
Al rey no le importó tener una amante, María
de Padilla; el 3 de junio de 1353 se casa en Valladolid.
A los dos días la abandona y ella se refugia en Arévalo.
Al año siguiente se casa con Juana de Castro en Cuéllar
(Segovia) habiendo anulado
su anterior matrimonio con el beneplácito de la Iglesia
y la ira del Papa. El matrimonio duró un día.
Ella se retiró a Dueñas (Valladolid). Mientras
el rey navega sobre las procelosas aguas del desengaño
sus enemigos se alían; su antiguo testaferro, Alburquerque
y Enrique II de Trastámara llegan a un acuerdo de unión
contra el tirano una vez que aquél huyó del
palacio regio no se sabe muy bien porqué. A esta unión
se une posteriormente el Papa Inocencio VI. |