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Mientras todo esto ocurría, el bando monárquico
coronó a Juana la Beltraneja como reina de Castilla
en Trujillo ese mismo año. Juana tuvo que huir de Trujillo
hacia Plasencia
por las continuas presiones isabelinas. Paró en Portugal
donde finalmente se casó con el rey: Alfonso V. En
estos mismo momentos se decidía en algunos campos de
batalla las diferencias entre diversos bandos, el isabelino-aragonés,
el portugués y el francés. El papa también
estaba por estos lares, al principio dió la dispensa
para el matrimonio del portugués con Juana, pero al
ver el rumbo que tomaba la situación militar en Castilla
decidió a posteriori (diciembre de 1478), anular esta
dispensa, con lo que el rey luso estaba ilegalmente casado.
El matrimonio quedaba anulado.
El matrimonio era un hecho y nada indicaba que iba a ser
distinto, por ello Francia, que se disputaba con Aragón
las comarcas del Rosellón y Cerdaña, se alió
con Portugal y acordaron que entre los dos podían echar
a Castilla de sus pesadillas nocturnas.
Todo eran sueños. Las dos naciones acordaron atacar
a Castilla y Aragón y reunirse en Burgos para repartirde
el botín. Los portugueses se adentraron en territorio
castellano por Plasencia,
y llegando a Toro decidieron
tomarla. Esta ciudad era defendida por Fernando
de Aragón, los portugueses iniciaron el asedio
hasta que tuvieron noticias de la llegada del hermano de Fernando
en su auxilio y se echaron hacía atrás. Las
tropas castellano-aragonesas les persiguieron hasta Peleagonzalo
y los derrotaron el 1 de marzo de 1476. Debido a esta victoria
la reina Isabel hizo construir el monasterio de San
Juan de los Reyes de Toledo. Los portugueses, tras una
larga espera por los franceses se decidieron a retirarse,
sin más, del territorio castellano.
Los franceses, por otra parte, fueron resueltamente batallados
en Fuenterrabía y también decidieron no continuar
con tan peligrosa empresa. Se realizó un pacto entre
Francia y Castilla de no agresión, el Tratado de San
Juan de Luz (1478) y Francia se llevó lo que quería,
las comarcas del Rosellón y la Cerdaña, todo
esto posterior a la muerte de Juan
II, el padre de Fernando.
A partir de aquí la enemistad de los dos bandos fue
disminuyendo hasta desaparecer lenta pero definitivamente,
por lo menos por ahora. En este mismo año 1479, Fernando
hereda la corona de Aragón. Isabel
y Fernando habían ganado la guerra, era reyes de Castilla
y Aragón. La Paz de Alcaçovas en septiembre
de 1497 con Portugal lleva al final de la guerra hispano-lusa.
Esta Paz anexionó las islas Canarias a Castilla y se
acordó el matrimonio de Isabel (hija de los Reyes Católicos)
con el primogénito portugués Juan II.
Juana
la Beltraneja, por el pacto castellano-portugués
de Tercerias de Moura, escogió retirarse a un convento
antes que la otra posibilidad, casarse con el heredero al
trono, el hijo de Isabel, Alfonso, que en estos momentos contaba
con un año de edad. Ella, con todo honor, se consideró
reina de Castilla hasta su muerte en 1530.
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