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Mientras, otro de los descubridores, Juan
de la Cosa, capitán de la nao Santa María
se dedicaba a explorar y a tomar notas cartográficas
para el que sería el primer mapamundi (incluyendo el
Nuevo Mundo) por mandato de Isabel
la Católica, con extraordinaria precisión.
No todo fue "oro" en el Descubrimiento de América,
envidias, traiciones y acusaciones infundadas hicieron de
la vida de los oficiales al mando toda una aventura, una aventura
muy peligrosa. Juan de la Cosa ya en su primer viaje (1492)
fue acusado por Colón de la pérdida de la nao
Santa María, acusación que pronto se demostró
falsa, si es que en realidad llegó a realizarse. Colón
regresó a la Península con indios americanos
y en 1493 comenzaron los envíos de esclavos a la Península,
lo que derivó en un enfrentamiento con la Corona.
El segundo viaje se realizó el día 25 de septiembre
de 1494 desde Sevilla y Cádiz.
En este viaje se descubrieron Jamaica, Puerto Rico, entre
otras. A la vuelta de este viaje es cuando Juan de la Cosa
finaliza su mapamundi, fechado en 1500 en el Puerto de Santa
María (Cádiz).
Tras este segundo viaje los informes que llegaban a manos
de los Reyes Católicos sobre la política y otras
actividades que llevaba Colón en las Indias empezó
a molestar seriamente en la Corte, pero de momento no pasó
nada.
Un año después Portugal y España firman
el Tratado de Tordesillas por el cual se definen los límites
marinos que separarían las futuras exploraciones de
ambas naciones. En este segundo viaje Juan de la Cosa es herido
de flecha por lo que no pudo continuar con su trabajo cartográfico
hasta su recuperación, una vez en España, en
el Puerto de Santa María, Juan de la Cosa acaba el
mapamundi. Un hecho destacable es que dibujó a Cuba
como una isla, Colón opinaba tajantemente que era parte
del Continente.
En el año 1496 Colón regresa a la Península
pues se sabía, con hechos demostrables, que no sólo
su corrupción continuaba sino que intentaba engañar
a la misma Corona apropiándose de explotaciones mineras
a espaldas a la misma como bien se lo dio a entender Fray
Bartolomé de Las Casas años más tarde.
No obstante en 1499 realiza su tercer viaje, en este mismo
viaje iban también Ojeda al mando y Juan de la Cosa
como Piloto Mayor. En este viaje Juan de la Cosa se dedicó
a descubrir la zona de las costas desde Isla Margarita hasta
el golfo de Urabá.
No obstante Colón volvió, en su tercer viaje
a las Indias, en mayo de 1498. Descubrieron Trinidad, la costa
de Venezuela, el río Orinoco y más tierras americanas.
Pero la explotación de las tierras era una ruina comparada
con los gastos que se necesitaban para mantener tal empresa.
De esta forma en 1500 Colón es obligado a regresar
a la Península y dar cuenta de todo ello a los Reyes
Católicos. Francisco de Bobadilla se quedó en
La Española como Gobernador General de las Indias.
Pero tras años de intentarlo no pudo pacificar al rebelde
Roldán ni tampoco a los caciques españoles ni
tampoco a los continuos conflictos en torno al oro sacado
de la tierra americana.
Juan de la Cosa viajó por cuarta vez (1500-1502) con
Rodrigo Bastidas en calidad de Capitán y Corresponsable
y Nicolás de Ovando, que se iba a hacer cargo de la
Administración de la isla de La Española desde
septiembre de 1501, (actual Santo Domingo, la que dirigía
Colóny luego Bobadilla). Ovando fue el que creó
el Consejo de Indias, máximo órgano centralizador
de la Administración de la Corona de Castilla en las
Indias.
En su corta estancia en la isla comprobó que estaba
dividida entre varias facciones: la de Bobadilla, la de Roldán
y la suya. En 1503 se captura a Roldán.
Ovando fue el hombre de confianza de los Reyes Católicos
en las Indias. Años ha, había combatido junto
con su padre al lado de los RR. Católicos en Extremadura
y Granada
y consiguió transmitir la Orden de Alcántara
a los mismos.
En 1503 la reina Anacaona, junto con muchos de los caciques
hispanos tendieron una trampa a Ovando en medio de una fiesta,
enterado Ovando los mando ejecutar, arrestar a la reina, más
tarde ejecutada y de esta forma pacificó la isla. En
1505 todos los caciques eran favorables a Ovando, su cuello
valía más. Entre los jefes militares que dirigieron
estas operaciones contrainsurgentes estaba Hernán Cortes,
Pizarro, Ponce de León y Diego Velásquez, entre
otros.
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