| Habitada
desde el Neolítico por el pueblo íbero de los
Iacetanos fue punto estratégico entre Hispania y Europa
por lo que ha sufrido a lo largo de su historia la invasión
de diversos pueblos como los romanos, los visigodos y más
tarde los musulmanes.
Antes de comenzar el verano del año
194 a.C. fue conquistada por el cónsul romano Marco
Poncio Catón, es más fue la primera conquista
romana en Iberia. En el siglo IV comienza la primera decadencia
jacetana. No es hasta el primer cuarto del siglo X cuando
el conde Galindo Aznárez II cuando toma Jaca para su
linaje y comienza una expansión por las tierras jacetanas,
ampliando los monasterios de San
Juan de la Peña y la catedral
de de San Pedro de Jaca.
Viajando un poco más en el tiempo en
el siglo VIII es invadida por los musulmanes y en el IX es
foco de las primeras resistencias al invasor árabe.
Durante el reinado de Ramiro
I (1035-1063) Jaca es liberada de los musulmanes y a partir
de entonces ha gozado de privilegios reales, llegando a ser
incluso la primera capital del reino de Aragón. Debido
a que Jaca era paso obligatorio para toda la cristiandad para
peregrinar por el Camino
de Santiago dispuso de obispo propio por la huida de éste
de Huesca, tomada por los musulmanes. Es sobre estos años
(1077) cuando se le concede a Jaca sus Fueros por los que
se establecieron comerciantes y profesionales liberales acogidos
a las exenciones fiscales y otros privilegios que facilitaran
su asentamiento definitivo en la nueva ciudad. Sobre estos
años también se introduce en Hispania (por Jaca)
el segundo románico, germen del románico español
y de los que sus primeros exponentes son la catedral de Jaca
o el monasterio de San Juan de la Peña.
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