La
fundación de la actual Málaga
empezó con la colonización fenicia del sur de la actual España,
Cádiz,
que poco después fue origen, como ya
hemos dicho antes, de Malaka; casi al mismo tiempo fundaron
otras ciudades más al este de Málaga. Éstas fundaciones eran
fundamentalmente comerciales en las que se iban asentando
núcleos urbanos motivado por el floreciente comercio.
Después de una efímera presencia griega en las costas malagueñas,
los cartagineses se instalaron durante siete décadas hasta
que Roma, con las llamadas guerra púnicas, los echan sobre
el año 202 a.C., pasando a pertenecer a la Bética Ulterior.
El comercio sigue siendo floreciente gracias
a las descomunales obras del Imperio Romano entre ellas la
Vía Hercúlea, punto de tránsito comercial hasta la Hispania
interior y por supuesto hacia los puertos comerciales creados
a lo largo del Mediterráneo. En el siglo II d.C. Málaga se
levanta frecuentemente contra el paganismo romano y ya en
el Concilio de Nicea (325 d.C.) se erige en cristiana.
Las luchas religiosas se siguieron sucediendo
con las influencias germanas, en el siglo V, que inundan esta
ciudad del arrianismo.
En el siglo VIII y debido a la decadencia goda,
los islamistas penetran en Málaga; a partir de entonces la
cultura hasta entonces multicultural debe asimilar a otra,
la musulmana. La economía sigue siendo floreciente destacando
entre otras profesiones, la artesanal.
Las construcciones se sucedieron, Málaga llegó
a ser una ciudad amurallada con diversas puertas de acceso
al interior de la capital y al exterior de la misma en la
que se asentaban como era frecuente en España en aquellos
siglos en el exterior amurallado.
En el siglo XV, concretamente el 19 de Agosto
de 1487, Málaga es tomada por las tropas cristianas y se comenzaron
construcciones de índole religiosa en los arrabales, que más
tarde dieron lugar a núcleos de población. El declive económico
llega como en casi toda España por la expulsión de
los moriscos y judíos y no es hasta el siglo XVIII
cuando la ciudad vuelve a resurgir. A partir de aquí se suceden
centurias de declive y resurgir de la economía siendo hoy
en día una ciudad cosmopolita y multicultural, como su historia
ha sido siempre, bulliciosa y alegre. |