La
historia de la capital de Asturias,
Oviedo,
se remontan al año 761 d.C. cuando dos presbíteros, Fromistano
y Máximo fundan un templo monástico, en honor de San Vicente.
Fruela
I construyó al lado de la anterior la ermita de San Vicente
y la de San Salvador. Destruído este núcleo primigéneo
de población por los musulmanes en el año 794, fue reConstruida
después por el hijo de Fruela I, Alfonso
II.
Alfonso II (791-842) traslada la capital de
Asturias de Pravia a Oviedo a principios del siglo IX y más
tarde en el siglo X, Ordoño
II la desplaza a León.
Oviedo se convierte en centro de peregrinación
en tiempos de Alfonso
III el Magno, y a partir del siglo XIII, se convierte
en una ciudad cada vez más moderna.
El Arte asturiano alcanzó su máximo esplendor
en el siglo IX. La arquitectura asturiana deriva directamente
de la visigótica en lo estructural, a la romana en cuanto
a la construcción y una decoración eminentemente oriental.
Antes hemos destacado las más importantes construcciones
asturianas; hay que decir que todas las iglesias de Asturias
han sido declaradas por la UNESCO, en 1985, Patrimonio Cultural
de la Humanidad.
Uno de sus típicos edificios (Foto
23 Kb), el de la muy antigua Cátedra de Filosofía. |