| A
partir de 1234 la corona gala reina sobre Navarra por decisión
de los navarros que veían a Castilla como un
peligro mayor, gran error pues mantuvieron los fueros (es
decir, la prerrogativa de proponer y controlar las leyes que
se ejecutaban en la región), pasan por esta corona
los linajes de Champaña (1234-1274), los Capetos (1274-1328)
y los Evreux (1328-1425).

De esta última casa era Carlos III el
Noble (1361-1425), quién provocó una guerra
civil (en Navarra) al morir sin descendencia. Los que optan
a la corona son Juan
II por los agramonteses al estar casado con Blanca de
Navarra (heredera al trono) y Carlos el Príncipe de
Viana por los beaumonteses que además era su hijastro.
Esta guerra civil que druó 50 años se saldó
con la invasión por parte de Castilla de las tierras
navarras aprovechando su alianza con los seguidores del Príncipe
de VIana (1512). A partir de aquí Navarra pertenece
a Castilla siendo gobernada por la Corona castellana pues
en el año 1512 el Duque de Alba toma Navarra aunque mantiene
sus fueros propios.
La baja Navarra también tuvo su propia monarquía,
la casa de Foix-Albret, esta corona perteneció a Francia desde
el siglo XVII hasta el año 1789.
La paz vuelve a estas tierras pero por muy
poco tiempo, en 1833 estalla la Primera Guerra Carlista debido
a la política estatal de la monarquía borbónica.
En 1839 los carlistas pactan la paz. De este conflicto saldrá
la llamada "Ley Paccionada" de 1841 que considera
a Navarra una provincia más de España respetando
la tradición de la instituciones forales.
Tras
la Guerra Civil española le tocó, como al resto
de España, empezar desde cero y reconstruir lo destruído
manteniendo sus privilegios. Es en el siglo XX cuando Pamplona
y por tanto Navarra se hicieron famosos universalmente por
sus famosos encierros de San Fermín, divulgados en
sus obras literarias por Ernest Hemingway.
|