| El
pueblo de Javier es sin duda tributario de su Castillo, en
el nació San
Francisco Javier, copatrón de Navarra junto con San
Fermín.
Por lo tanto la historia de este afamado pueblo
se debe a la historia de su castillo.
Las primeras referencias sobre el castillo
de Javier datan del siglo X cuando está documentada
la construcción de una torre de señales que
a la vez hacía las funciones de torre de vigilancia
(la torre del homenaje). Con el paso del tiempo se continuó
la edificación de diferentes cuerpos añadidos
a la torre y que se transformó en lo que es (con reformas,
incluída una reconstrucción casi total) el castillo
de Javier.
A principios del siglo XIII su señor
natural era el rey de Aragón y al finalizar el primer
tercio del mismo siglo ya pasó de manos, esta vez a
las del rey de Navarra. Ya a mediados de siglo pasó
a manos de la dinastía de los Sada (dinastía
de la que proviene la madre de San Francisco Javier). En el
año 1506 nace en este castillo San Francisco Javier.
En el año 1516 el cardenal Cisneros
ordenó su demolición casi total y no fue hasta
mediados del siglo XX cuando se reconstruyó de tal
forma que es casi idéntico, por no decir idéntico,
al original. En este castillo se celebra cada 3 de diciembre
el día de Navarra.
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