En
las cercanías de Alba de Tormes se pueden observar vestigios
de la prehistoria, se presume que fué fundada por los hebreos
expulsados de Jerusalem por el emperador romano Tito,
pero lo que se conoce de la actual población es que su origen
se sitúa en la repoblación hecha por el conde Raimundo
de Borgoña a comienzos del siglo XII, yerno de
Alfonso
VI, quién ordenó la repoblación.
En Alba de Tormes de lo que no se escasea es de iglesias
románico-mudéjares, como la Iglesia
de Santiago, la más antigua de Alba de Tormes, en su interior
está la tumba de don Gutierre Álvarez de Toledo y de Ayala,
señor de Alba, que en su dia ostentó el título de Duque de
Alba, título concedido por Juan II de Castilla en el año 1430 y que más tarde pasó a manos
de los Duques de Berwick, que hasta hoy lo conserva su descendencia.
Otra de las iglesias es la de San
Juan, sita en la Plaza Mayor se la considera como la máxima
exponente del arte románico mudéjar de la provincia
de Salamanca,
de forma que se declaró Monumento Nacional, fué construída
a fines del siglo XII y comienzos del XIII.
En el año 1140 Alfonso
VII da un fuero especial a Alba de Tormes.
Ya en el año 1429 de nuestro señor, Juan II
entrega esta villa a Gutierre de Toledo, del que hablamos
en la historia de la iglesia de Santiago, obispo de Palencia
y origen del actual linaje de la casa de Alba. Como cuna del
teatro español, durante estos años, Alba de Tormes reúne a
muchos poetas y escritores, baste decir que Juan del Enzina
inició el teatro español en el castillo ducal y que Lope
de Vega residió allí en los años 1591 a 1595. |