Desde
el Paleolítico se conocen restos humanos en Cantabria,
entre ellas la de Altamira, y otras menos conocidas como las
de Covalanas, Pendo, La Pasiega, Castillo. En la invasión romana
fue de los últimos territorios conquistados, terminando la misma
en el año 19 a.C. llamándose Portus Victoriae. Roma no
pudo conquistar plenamente en todos los aspectos a Cantabria
entre otras cosas por lo accidentado del relieve del terreno.
Por tanto la romanización fue poco intensa.
Hasta el s. VIII con los árabes Santander
no tiene identidad propiamente dicha, ahora se le denomina
el ducado de Cantabria. En la repoblación que sufren algunas
partes de España por Alfonso
I el Católico en el siglo VIII, los Cántabros
fueron de los nuevos pobladores, ayudando entre otras a repoblar
la región del Duero y el litoral cántabro.
A medida que pasaban los siglos la importancia
marítima de Santander fue en aumento hasta los límites de
Europa. Cuando el puerto de Bilbao
se crea, la de Santander cae en desuso. |