La
población prehistórica se supone debido a los
sepulcros megalíticos hallados en la comarca, aunque
no en la villa.
El origen de esta villa cántabra se
sitúa en la Evencia romana, aunque es sabido que ya
allí existían, antes de la llegada
romana, la tribu de los orgenomescos.
Los romanos tardaron 10 años, desde
el 29 al 19 a.C. para asentarse en Cantabria, que no romanizarla.
Utilizaron 7 legiones, nada menos, para ganar lo que se ha
venido en llamar las "guerras cántabras".
Los vacceos se unieron a las tribus del norte, astrures y
cántabros, en su lucha contra el invasor.
Siglos más tarde Alfonso
I el Católico, casado con la hija de Don
Pelayo, inicia la repoblación de la zona con cristianos
liberados de las garras árabes. Esta repoblación
fue debida a la batalla, contra los musulmanes, de Covadonga.
Pueblo unido al puerto marítimo ha conseguido
a lo largo de los siglos el mantenimiento de una economía
suficiente para el desarrollo social de la comarca, el mar
ha sido su vida desde tiempos remotos. En la época
de la peste, de la que hablamos en la biografía
de Catalina de Aragón, sufre una despoblación
fortísima.
Ha sido, y es, paso obligado del Camino
de Santiago, su monumentalidad ha sido declarada Conjunto
Histórico-artístico. |