| Habitada
desde el Neolítico, Segovia, la ciudad de Hércules,
estuvo poblada también por los arévacos y vacceos.

Los romanos llegaron a Segovia en el año
80 a. C. El Acueducto es uno de sus monumentos dejados a la
posteridad. En esta época romana nació en Coca
(la Cauca romana), ciudad de la provincia de Segovia, el que
fue emperador Teodosio el Grande en el 346 d. C. Aquí
también nació Serena en el año 370 d.
C., sobrina de Teodosio y futura esposa de Flavio Estilicón
y que además ejerció el puesto de confidente
de su tío en Roma.
Después de los romanos vino la reconquista
que durante los siglos X y XI se convirtió en una zona próspera
hasta el s. XIII.
Invadida por los musulmanes la población
bajó críticamente (se supone que fue abandonado
por los habitantes de la ciudad y los musulmanes por considerarla
demasiado fría e inhóspita) hasta que en el
siglo XI Alfonso
VI la repuebla. El ambiente del medioevo se puede aun
respirar en algunos rincones de la parte vieja, la judería..
El Alcázar llegó a ser residencia
real en el siglo XIII, anteriormente había sido un
castillo defensivo, posiblemente de época romana, lo
que da el carácter eminentemente militar de Segovia.
Lugar de diversos hechos históricos, como la boda de
Felipe II con Ana de Austria, la historia de Segovia es una
de las más fascinantes de España.
Con los Trastámara
Segovia alcanza un buen grado económico y en el siglo
XVI se inicia la revuelta de los Comuneros. Lo que prospera
fundamentalmente es la industria del paño. Años
más tarde (13 de diciembre 1474) fue coronada Isabel
la Católica en la Iglesia de San Miguel.
A finales del siglo XV, el 17 de septiembre
de 1467, los nobiliarios, a la sazón enfrentados con
Enrique
IV de Castilla por la sucesión a Castilla, toman
la ciudad. La reina Juana logra protegerse en el Alcázar
pero lo más importante estaba hecho, Isabel era libre
o, por lo menos, fuera del alcance del rey. |