| Sus
orígenes más lejanos se encuentran dentro de
la época de nuestros antepasados: los celtíberos
arévacos.
Con los romanos (s. II a.C.) pasó a
llamarse Úxama, en realidad Úxama no estaba
donde está ahora El Burgo de Osma sino en el Alto de
la Mina, a las afueras de la villa. En esta localización
apartada del núcleo urbano actual se creó la
diócesis de Osma que, según algunos estudiosos,
podría ser anterior al siglo IV. Lo que sí sabemos
es que a principios del siglo V dicha diócesis estaba
ya formada.
Después pasaron los árabes,
nombrándola Waxsima. Sus restos
monumentales han sido mínimos.
Ya en el medievo su nombre pasó a ser
Osma y después el actual "Burgo de Osma",
sede episcopal desde 1101, fecha en la que se inicia la construcción
de la catedral románica. La construcción, mandada
levantar por San Pedro de Osma, se inicia una vez El Burgo
de Osma pasa a manos castellanas. Desde este mismo momento
el templo, recién estrenado, se alza como lugar económico,
político y militar del Occidente soriano.
El obispo cluniacense San Pedro de Osma (Pedro
de Bourges,
imagen superior) es el verdadero hacedor del desarrollo eclesial,
y por tanto, poblacional y económico de la recién
estrenada villa.
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