| Los
primeros pobladores fueron de la era Paleolítica, mas tarde
llegaron los Celtíberos
como unión de los celtas y los íberos, que son
realmente los primeros pobladores de la Provincia, en el siglo
IV a.C. Por supuesto no podían faltar los fenicios
y los griegos, de ambos tenemos rastros de su paso por Soria.
En Soria se da la rara circunstancia de que, dentro de sus
límites, existía la frontera entre dos de estas
tribus, los Arevacos y los Celtíberos (Duracos y Bracos
por la parte de Vinuesa, y
los Pelendones por Yanguas), (Ver
Mapa). A los primeros les correspondía la parte
occidental y a los segundos la oriental, aproximadamente.
Ya con los romanos
en 176 a. C. se sucede la batalla del Moncayo
donde las tropas imperiales y los celtíberos quedaron
en tablas tras una batalla espantosa. Los romanos siguieron
a partir de entonces una política de no beligerancia
sólo trastocada por Segeda, ciudad que debido a los
pactos con los romanos creció y necesitó ampliar
sus murallas, acto que no gustó a los romanos (esto
llevaría al conocido asedio de Numancia finalizado
en el glorioso verano de 133 a.C.) pues no estaban en los
tratados este tipo de ampliaciones.
Con la llegada de los musulmanes a nuestras
tierras y la toma de Toledo
en el siglo VI los pobladores de estas tierras huyeron a refugiarse
a Soria, entre otros lugares. Después de la derrota
árabe de Covadonga
éstos se instalan en las montañas de Soria.
El núcleo poblacional de la actual
Soria existe, cuando menos, del siglo IX. En el año
974, en Araviana, son muertos los llamados y archiconocidos
"Siete Infantes de Lara", enterrados en el Monasterio
de Suso (La
Rioja).
|