| Los
primeros habitantes fueron los Carpetanos (celtas) y más tarde
los
romanos, que fundaron Toletum en el año 192 a.C., la
actual Toledo, así lo describe por vez primera el historiador
Tito Livio, señalándola como celtibérica.
Un poco más tarde, en el año
411, es tomada por los alanos y ya en el siglo VI, por la
cultura visigoda; con éstos últimos Toledo se
constituye en Capital. Por su situación estratégica Toledo
fue desde mucho antes, núcleo de comunicaciones comerciales
y militares. Ya en estos años se sabe de la existencia
de una potente y próspera comunidad judía. De
esta comunidad quedan las sinagogas
del Tránsito y de Santa
María la Blanca.
Como no podía ser menos Toledo también
cayó bajo el influjo militar de los árabes,
su nombre pasó a llamarse Tolaitola y se creó
un nuevo estilo arquitectónico, el mudéjar,
mezcla del medievalismo español y arquitectura árabe.
En
el siglo XI, concretamente en el año 1085, Alfonso
VI de Castilla reconquista la ciudad, manteniendo la capitalidad
del reino hasta el reinado de Felipe
II, en que la Capital del Reino pasó a Madrid.
Fernando
III inicia la construcción del monumento más
importante de la ciudad, su Catedral,
en el año 1226. |