| Habitada
desde lo más remoto por los Vacceos, fue más tarde
habitada por
los romanos, que la llamaron Ocellum Durri. Con este nombre
aparece en el Itinerario de Antonino como un lugar de descanso
en medio de la Ruta de La Plata. De este época apenas quedan
restos, lo más destacable es una lápida en la fachada del
antiguo Consistorio que se encontró a mediados del siglo XVI.
La falta de monumentos no se echa en falta con el recuerdo
de un héroe español como fue Viriato,
guerrillero y vencedor en múltiples batallas contra el todopoderoso
Imperio romano.
En siglos posteriores, en torno al s. VI-VII,
ya con los germanos, el nombre de Zamora aparece en diversas
monedas con el nombre de Semure. Pero no es hasta la llegada
de los árabes cuando Zamora recoge la raíz de Samurah
(ciudad de las turquesas), aunque también fue llamada Azemur
(olivar silvestre).
A partir de la reconquista pasó a llamarse
Zamora. Esta reconquista, llevada a cabo por Alfonso
I y debido a su ferocidad, dejó despoblada la zona
del Duero, despoblamiento que luego tocó enmendar a Alfonso
III en el año 893 con mozárabes toledanos.
Esto trajo consigo la toma de Zamora por los
árabes y finalmente con Fernando
I, la reconquista y repoblación definitiva en el
siglo XI. |