| Toro
fue fundada en el año 573 por Leovigildo como bastión
ante el ejéricto suevo.
Dando un salto de muchos siglos (s. IX), ya
en época del hijo de Alfonso
III el Magno, el infante Don García, fue repoblada con
gentes de Asturias,
las actuales provincias
vascas y la provincia Navarra.
En
el siglo XIV (a principios), Alfonso
XI, rey de Castilla, concede a esta ciudad una feria franca
de 15 días, contados a partir del día de celebración de la
Virgen de Agosto. En este mismo siglo la corona prohibe la
entrada de cualquier vino en la ciudad que no fuera el de
Toro, esto da una gran idea del prestigio no solo del vino
sino de la ciudad.
De esta ciudad era originario don Fray Diego
de Deza, confesor de Isabel
la Católica y mecenas del descubrimiento de América,
a él se debe el bautizo de una de las carabelas de
este hecho histórico, La Pinta, en honor al vino de Toro.
El día 6 de marzo de 1405 nace en esta
ciudad el futuro rey Juan
II de Castilla, en el hoy prácticamente desaparecido
Monasterio y Palacio Real de Santo Domingo.
Toro jugó un papel preponderante en las luchas
fraticidas entre
Juana
la Beltraneja e Isabel la Católica por la tan preciada,
la más preciada de todas, Corona de Castilla. Este enfrentamiento
acabó en la llamada "batalla de Toro", en
el año 1476. Venció Isabel la Católica...
ganó la Corona.
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