| Dirección:
Plaza de la Catedral, s/n.
Horario de visitas:
Mañanas de 10:00 h. a 13:00 h. y tardes de 17:00
h. a 20:00 h. LUNES CERRADO. ENTRADA LIBRE, NO GRATUITA PARA
VER CLAUSTRO, SALA CAPITULAR, CÁMARA SANTA Y MUSEO DIOCESANO.
Historia:
Fue construida, a diferencia de la inmensa mayoría de las
Catedrales de España, en un tiempo muy corto, apenas
23 años, de 1151 a 1174, aunque algunos retoques tardaron
algunos años más. Este pequeño periodo de tiempo, se manifiesta
en la uniformidad de estilo y en lo sencillo y adusto de su
construcción, semejante a la rotunda simplicidad y belleza
de los monasterios cistercienses. Hay que destacar
de que dentro de su uniformidad de estilo se denota en su
cúpula un aire oriental.
Su construcción original es de planta de cruz
latina con crucero apenas marcado, sus tres naves, con sus
respectivos ábsides, fueron sustituidas en el siglo XVI por
cabecera de estilo gótico así como en la nave central
en su bóveda de crucería. El estilo oriental se manifiesta
en la parte media del crucero, cubierta con cúpula gallonada
sobre pechinas y en los arcos apuntados y doblados, típica
de la España cristiana.
En el crucero se eleva el cimborrio y sobre
los arcos torales se erigen majestuosas cuatro pechinas formando
anillo que dan sustento a dieciséis ventanas sobre capiteles
corintios.
Las portadas, de las cuales solo queda original
la del Obispo, se divide en tres calles por dos columnas con
canales y dos cuerpos mediante cornisas. Es de destacar las
ventanas laterales que han hecho de esta fábrica una de las
más bellas de España.
Con
las futuras reformas se modificó el aspecto de la torre de
planta cuadrada (s. XIII), se divide en cinco cuerpos y en
los tres últimos existen ventanas en cada lienzo. En el s.
XVII, le toco el turno al claustro, se compone de veinte arcos
con bóvedas de lunetos y aristas decoradas en yeso.
Destacan las capillas, entre ellas la del siglo
XVIII, la capilla mayor. Tiene un retablo de Ventura Rodríguez
que sustituyó al pintado por Fernando Gallego; estas tablas
se encuentran en la iglesia de Arcenillas. La capilla de San
Miguel, donde se encuentran los sepulcros de Hernando y Fernando
de Balbás. Esta capilla destaca por su retablo dedicado a
la Virgen (s. XVI) de Juan Montejo y las puertas del claustro
del renacimiento lombardo, otras capillas del lado norte son
la de San Pablo, San Nicolás y Santa Inés.
En el lado sur está la capilla de San Juan
(s. XV), de estilo gótico en piedra arenisca y que
contiene el sepulcro del Doctor Juan de Grado, mecenas de
la capilla. Y por último en el lado sur, la capilla de San
Bernardo con la imagen del Cristo de la Injurias (s. XVI)
traído del monasterio de San Jerónimo de autor desconocido.
Acabando
con las capillas, en el hastial se encuentra la de San Ildefonso
o del Cardenal; en su puerta aparece el escudo de armas del
fundador, el cardenal Juan de Mella. En su interior se puede
admirar el retablo flamenco (s. XV) de Fernando Gallego.
El excelente retablo de Berruguete del Santo
Cristo acoge el Sagrario (capilla de Santa Inés) donde se
halla la archifamosa reliquia de la Cruz de Carne.
Antes de abandonar esta magna casa de Dios,
debemos visitar el coro, con sillería zamorana (s. XVI) de
Juan de Bruselas. Los motivos de los sitiales de las sillerías
son religiosos y sobre leyendas populares de estas tierras.
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