| Fernando I
la llamó la "bien cercada", debido a sus tres cordones
de murallas de las que hoy no quedan restos apenas, sólo
se conserva íntegra la primera de estas murallas, mandada
levantar por Fernando I (s. XI). Cuando Zamora
fue repoblada, Fernando I la legó a su hija Urraca
Fernández.
Esta
acción no gustó nada a Sancho
II, hermano de Doña Urraca y pretendió invadir Zamora
(de aquí proviene ese dicho popular de "No se ganó Zamora
en una hora"). Este intento infructuoso por parte de
Sancho le valió la muerte a manos de Bellido Dolfos (el "Portillo
de la Traición" recuerda a lo largo de los siglos
este hecho); esta acción dio pie al Poema del Mío Cid.
El Cid
Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar, intentó hacer jurar
al rey Alfonso
VI que no tuvo que ver con la muerte de su hermano Sancho.
Acabó desterrado. (Ver más detalladamente estos sucesos).
Como curiosidad y a modo de recordatorio de
lugares de interés cultural en Zamora está el Campo de la
Verdad, lugar de duelos entre caballeros y donde tuvo lugar
el "Juicio de Dios" entre las familias Arias Gonzalo
y Ordóñez de Lara, o también el de la familia Diego de Monsalve
y Diego de Mazariegos.
Zamora ha sido, a lo largo de su historia,
escenario de batallas, como las luchas por el poder de Castilla
o la del siglo XV entre partidarios de Juana
la Beltraneja e Isabel
la Católica .
Gracias a Dios, en esta ciudad y al lo largo
del siglo XII, fueron construidos numerosos monumentos románicos
con especiales características, como la ausencia de tímpanos,
el arco polilobulado y arquivolta tallada. Como muestra la
Iglesia
de Santo Tomé (s. XII), iglesia de la Magdalena
(s. XIII), Iglesia
de Santa María de la Horta (s. XII) o la
de Santiago del Burgo (s. XII). De ellas hablamos en su apartado
correspondiente de "Qué ver". |