A partir de 1680 Carlos II ordena que los asuntos del Estado le dirija su hombre de confianza, el duque de Medinaceli y poco más tarde el conde de Oropesa. Carlos II y el Estado se empezaron a preocupar seriamente por la sucesión a la Corona pues la decadencia físico-psíquica del rey era cada día más patente. Se buscó desesperadamente una esposa, ésta elección (15/05/1689) recayó sobre Mariana de Neoburgo con la que contrajo matrimonio el día 28/08/1689 en Neoburgo por poderes. Matrimonio sin descendencia que afirmó la incapacidad del rey para tener descendencia y no de la reina como le ocurrió a su anterior esposa que inlcuso se vió obligada a realizar peregrinaciones para poder procrear. Ya en 1700, viendo el rey su pronta unión con Dios hizo testamento (03/10/1700) dejando toda la Corona al futuro Felipe V, Felipe de Anjou, descendiente de reinas, princesas españolas que luego fueron reinas de Francia. El último de los Austrias en España había muerto. Tocaba el turno a los Borbones. |
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