El príncipe Carlos fue, desde su más tierna infancia educado en el ambiente borgoñón, desatendiendo los consejos de su abuelo Fernando de Aragón. Por el contrario su hermano Fernando lo fue en la ruda Castilla.

Esta diferencia de educación fue crucial para la decisión, de parte de la nobleza, de tomarlo como heredero y volver a las andanzas nobiliarias de recibir mercedes del rey de turno.

Como se puede ver en estas páginas, el desarrollo fue bastabte diplomático, rehusando el uso de las armas. Una vez Carlos accedió al trono el 14 de marzo de 1516 se hizo urgente su presencia en España. Así haría el 19 de septiembre de 1517.

El 23 de enero de 1516 muere Fernando el Católico y en su testamento obligó a su nieto Carlos I a cuidar y honrar a su abuelastra, es decir, a Germana de Foix, de sólo 28 años de edad comparados con los 16 del nieto.

Ambos se conocieron en noviembre de 1517 cerca de Valladolid. Sus casas eran colindantes y el Emperador hizo contruir una puerta de acceso entre ambas sin necesidad de salir a la calle.

A Carlos no le costó trabajo amoldarse a la hermosa y joven viuda, se sabe que tuvieron una hija, nunca reconocida en vida de los amantes, hasta el testamento de Germana de Foix en 1536; su nombre era el de Isabel de Castilla

Biografía
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