Enrique I (h. 1.203-1.217). Rey de Castilla desde 1.214 hasta 1.217. 
Hijo de Alfonso VIII y Leonor de Inglaterra.
Mantuvo el trono en su minoría de dad con la regencia de su hermana Berenguela. Al morir en accidente la corona pasó a manos de su hijo Fernando, futuro Fernando III, no sin antes renunciar Berenguela a sus derechos.

Enrique III, el Doliente, (h. 1.379-1.406). Rey de Castilla (1.390-1.406). Hijo de Juan I. Se hizo cargo del gobierno en 1.393 tras la matanza de los judíos (1.391) y por un gobierno escindido en dos bandos.
Casó con Catalina de Lancaster, descendiente de Pedro el Cruel.

Enrique I el Gordo, (h. 1.238-1.274). Rey de Navarra (1.270-1.274).
Hermano y sucesor de Teobaldo II. Casó con Blanca de Artois (1.269), sobrina de Luis IX. Tuvo de este matrimonio una hija, Juana, que más tarde casó con Felipe el Hermoso de Francia.

Enrique II (h. 1503-1.555). Rey de Navarra desde 1.518 hasta 1.555. Hijo de Juan y de Catalina de Albret. Fracasó en la unofocación del reino navarro y restaurar la corona de los Albret en la zona navarra en poder de Castilla.

Enrique III (h. 1.553-1.610), rey de Navarra desde 1.562 a 1.610 y IV de Francia. Hijo de Antonio de Borbón  y Juana de Albret. Ya casado consiguió escaparse de la matanza de San Bartolomé (1.572). Tuvo que coronarse rey, venciendo a los españoles en 1.589 y 1.590, pero no lo consiguió con los franceses. Con la intención de restablecer la paz religiosa, instauró un régimen de tolerancia por el edicto de Nantes (1.598), sometió a los señores feudales, enderezó las finanzas, fomentó la agricultura, industria y comercio.Murió apuñalado.

Trastámara, familia noble castellana que reinó en Castilla de 1.369 a 1.504 y en Aragón de 1.412 a 1.516. El condado de Trastámara, concedido a Enrique (hijo ilegítimo de Alfonso XI de Castilla y Leonor de Guzmán) dio nombre a la dinastía iniciada en Castilla por Enrique II a la muerte (asesinato) de su hermanastro Pedro el Cruel (1.396). La coronación de Enrique II supuso el triunfo de la nobleza feudal, que aumentó sus posesiones e impuso en Castilla una economía agrícola y ganadera. Para legitimar la dinastía, el rey llevó a cabo una política de alianzas matrimoniales con Aragón, Navarra y Portugal. Al morir Enrique III, los Trastámara de Castilla (Juan II y Enrique IV) no fueron capaces de gobernar ni imponer una línea de gobierno y en 1.469 acabó la dinastía.