Emilio de Córdoba (h. ?-852). Mártir, predicó contra el islam y fue encarcelado y decapitado por orden de ´Abd al-Rahnmân II.
Teresa de Jesús (h. 1.515-1.582), conocida mundialmente por Teresa de Ávila. Pertenecía a una familia próspera y respetada y escribió libros en los que nos daba a conocer sus inquietudes y su inmenso amor a Dios. En 1.535  ingresó en las carmelitas y de nuevo estuvo gravemente enferma, por lo que inició un recogimiento religioso y reformó la orden carmelita. Trató de restablecer el antiguo espíritu del Carmelo. En 1.562 fundó su primer convento de carmelitas descalzas. Tuvo enfrentamientos con los superiores, con la autoridad eclesiástica y civiles, Juan de la Cruz y otros jóvenes la ayudaron.
En 1.563 redactó las Constituciones que fueron aprobadas por Pío IV dos años después. Fue beatificada en 1.614, canonizada por Gregorio XV en 1.622 y doctora de la Iglesia en 1.970 por Paulo VI. Tiene obras como: El libro de mi vida  (1.588), El libro de las fundaciones (1.610), Las moradas, El castillo interior, Tercer abecedario espiritual, Camino de perfección (1.562-1.564), etc.

Teresa de Jesús Jornet (h. 1.843-1.897). En 1.873 fundó la congregación de las Hermanitas de los ancianos desamparados en Barbastro. Cuando murió dejó más de cien asilos en América y España.

Tomás de Villanueva (h. 1.487-1.555). Enseñó filosofía en  las universidades de Alcalá y Salamanca. Ingresó en la orden de san Agustín, fue predicador de Carlos Quinto y nombrado arzobispo de Valencia. Su vida la dedicó a la disciplina eclesiástica y a escribir sermones, tales como el "Sermón del amor de Dios".

Vicenta María López Vicuña (h. 1.847-1.890). En 1.876 fundó el Instituto de las religiosas de María Inmaculada, se dedicaban a proteger a las jóvenes empleadas de hogar. Fue canonizada en 1.975.

Vicente (h. ?-304). Diácono de Zaragoza, murió a consecuencia de los tormentos sufridos. Su culto fue muy popular en España, Francia, Portugal y norte africano.