|
LA ANUNCIACIÓN DE LA SANTISIMA VIRGEN
MARÍA
Esta gran fiesta tomó su nombre
de la buena nueva anunciada por el arcángel Gabriel a la Santísima
Virgen María, referente a la Encarnación del Hijo de Dios.
Era el propósito divino dar al mundo un Salvador, al pecador
una víctima de propiciación, al virtuoso un modelo, a esta
doncella –que debía permanecer virgen- un Hijo y al Hijo de
Dios una nueva naturaleza humana capaz de sufrir el dolor
y la muerte, afín de que El pudiera satisfacer la justicia
de Dios por nuestras transgresiones.
El mundo no iba a tener un
Salvador hasta que Ella hubiese dado su consentimiento a la
propuesta del ángel. Lo dio y he aquí el poder y la eficacia
de su Fíat. En ese momento, el misterio de amor y misericordia
prometido al género humano miles de años atrás, predicho por
tantos profetas, deseado por tantos santos, se realizó sobre
la tierra. En ese instante el alma de Jesucristo producida
de la nada empezó a gozar de Dios y a conocer todas las cosas,
pasadas, presentes y futuras; en ese momento Dios comenzó
a tener un adorador infinito y el mundo un mediador omnipotente
y, para la realización de este gran misterio, solamente María
es acogida para cooperar con su libre consentimiento.
Nuevos Beatos |
Mártires Valencianos |
Persecución religiosa | Persecución
en Turis | Testimonios
|
Fuente: ACI
Digital. Copyright © 2000 Agencia Católica de Informaciones
en América Latina. Derechos Reservados.
Esta sección es provista por Portales
y profesionales altamente especializados. Para colaborar enviando
su trabajo solo tiene que rellenar este
formulario y nosotros nos pondremos en contacto con usted.
|