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SAN NORBERTO, Arzobispo de Magdeburgo,
Fundador de los Canónigos Regulares de Premontré
Nació en Xanten y desde joven abrazó la vida religiosa, recibiendo
las órdenes menores, incluyendo el subdiaconato. Fue converito
cuando caminando por un sendero un rayo asustó a su caballo
e hizo que lo derribara al suelo, dejándolo sin conocimiento
por más de una hora. Lo primero que dijo al volver en sí,
fueron las palabras de San Pablo: "¿Señor, que quieres
que yo haga?" y por respuesta oyó las palabras del salmo
37: "Apártate del mal y haz el bien".
La conversión fue tan repentina y tan completa como la del
apóstol Pablo; se retiró a una casa de oración a meditar y
a hacer penitencia y se puso bajo la dirección de un santo
director espiritual. Después de hacer los debidos estudios
fue ordenado sacerdote en el año 1115.
Uno de sus propósitos fue cumplir y seguir fielmente el Evangelio,
y difundirlo por todo el mundo. El Pontífice Gelasio II le
concedió licencia para predicar por todos los paises, fundando
una comunidad en una zona desértica llamada "Premonstré".
Los monjes, con el santo a la cabeza, se dedicaron a vivir
el Evangelio lo mejor posible, y pronto San Norberto tuvo
nueve conventos en diversas partes del país. El Papa Honorio
II aprobó la nueva comunidad, la cual se extendió por varios
países.
Fue nombrado Arzobispo de Magdeburgo,
y San Norberto se dedicó con todas sus energías a poner orden
en su arquidiócesis, ya que muchos laicos se estaban apoderando
de los bienes de la Iglesia y algunos sacerdotes no tenían
el debido comportamiento. Sus reformas tuvieron una fuerte
oposición. Le inventaron toda clase de calumnias y trataron
de levantar al pueblo en su contra. Dos o tres veces el santo
obispo estuvo a punto de ser asesinado. La rebelión llegó
a tal extremo que San Norberto tuvo que salirse de Magdeburgo,
pero entonces empezaron a suceder tan terribles males en la
ciudad, que los ciudadanos fueron a pedirle que regresara
y le prometieron ser más obedientes a sus mandatos e instrucciones.
A los pocos años, en el clero se notaba ya un cambio muy consolador
y un gran progreso en el fervor y en las buenas costumbres.
En Roma, los enemigos del Papa
Inocencio II eligieron un antipapa, llamado Anacleto, expulsando
a Inocencio II de la ciudad eterna. San Norberto convenció
al emperador Lotario para que con un gran ejército, fuera
a Italia a defender al Pontífice, el cual sin ayuda militar
del exterior no podía entrar a Roma. El emperador Lotario,
por influencia de nuestro santo, se dirigió con su ejército
hacia Italia y en mayo del año 1133 entró a Roma, acompañado
de San Norberto y de San Bernardo, y posesionó de nuevo al
Pontífice.
Terminada esta su última gran
acción, el santo se sintió ya sin fuerzas; en 20 años de episcopado
había hecho un trabajo como de sesenta años. Murió en Magdeburgo,
el 6 de junio de 1134, a los 53 años.
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Fuente: ACI
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